martes, 27 de octubre de 2009

El día en que llegó el cometa


El día en que llegó el cometa los testigos de Jehová salieron alborozados a la calle, pues por fin habían acertado su enésima predicción. Ese día, bajo un cielo rojo, los cienciólogos se desesperaron porque no veían ningún ovni que les viniese a rescatar. A Zapatero se le invirtieron las cejas y habló deprisa, a Rajoy se le oscureció la barba y pronunció correctamente la ese, Camps siguió riendo como un poseso, Pajín dejó de ser un teleñeco para convertirse en persona, Acebes dijo la verdad, a Fraga se le entendió, Urkullu pidió ayuda al ejército español.
El día en que llegó el cometa los policías atracaron bancos, los banqueros se comieron su dinero, los andaluces no contaron chistes, los argentinos se callaron, Belen Esteban pareció una dama, Anne Igartiburu nos dijo 'adiós, corazones', Risto Mejide levitó en olor de santidad, el Papa intentó fugarse pero la guardia suiza lo retuvo, César Vidal escribió siete libros, los precios bajaron en San Sebastián, los profesores agredieron a sus alumnos, los pilotos de Iberia socorrieron a los necesitados, los cerdos y los pollos se rebelaron por fin en cruenta revuelta, los suizos se suicidaron con queso, relojes y chocolate, Tom Cruise siguió sonriendo estúpidamente aunque seguía sin ver el ovni por ningún lado, los pobres del mundo se regocijaron de tan democrática e igualitaria catástrofe, Chávez se quedó mudo, Castro se quitó el chándal, Obama se quedó pálido, Morales estrenó jerséy, los chinos se pusieron en huelga, Israel devolvió los territorios ocupados y los países musulmanes se liberaron de sus emires, sultanes y reyezuelos.
El día en que llegó el cometa Puyol se cortó el pelo, Guti se centró, Eto'o se calló, los del Atleti se mostraban serenos pues ya sabían bien lo que es el infierno, Jiménez Losantos no insultó, Rouco Varela no convocó manifestaciones ultras, Garzón instruyó bien un caso, Carrillo siguió fumando, el rey se fue a Baqueira-Beret, Letizia se puso a comer donuts como una posesa, la Academia Sueca dio el Nobel de Literatura a alguien famoso y reconocido.
Pero el cometa, inopinadamente, pasó de largo. Nada sucedió, no hubo Harmagedón para desconsuelo de los testigos de Jehová y de los pobres de la tierra. Y César Vidal, desgraciadamente, siguió escribiendo libros.

jueves, 22 de octubre de 2009

Cohen: historia de una gabardina azul

Tuve el privilegio de ver en directo a Leonard Cohen en Vigo, el 13 de agosto de 2009. Convencí a Carola y a mi cuñada Vitu para que me acompañaran, y allí fuimos a Castrelos, y vimos al poeta-cantor por el morro, en las gradas del anfiteatro. Para mí fue inolvidable; hay tantas canciones que me emocionan de Cohen ("cohen" significa "niño cantor"; estaba predestinado) que es arduo elegir una, pero así, a botepronto, creo que señalaría una muy especial, Famous blue raincoat. ¿Por qué? Esta canción toca un motivo que me persigue en novelas y relatos, y es el tema de la infidelidad, del engaño, de dos hombres enfrentados por una mujer, tema que resumo en el relato de Borges La intrusa, de El informe de Brodie, y que yo utilizo en mis relatos Nailon y Amaranta, así como en mi novela Detrás de un retrato.
La canción es una carta escrita a un amigo en la madrugada de un día de finales de diciembre en Nueva York. Hay versos resonantes, que me acompañan cotidianamente, que me sorprendo cantando cuando camino por la calle: "La última vez que te vimos parecías mucho más viejo; tu famosa gabardina azul estaba rasgada en el hombro", o, la parte en que desvela poéticamente la infidelidad, cuando narra la llegada de su esposa con un mechón de pelo de él, y cuando dice que después de eso ella no volvió a ser la esposa de nadie; o la parte en que reflexiona sobre el perdón, la amistad, el amor: "¿Qué puedo decirte, hermano mío, asesino mío, qué es lo que puedo decir? Supongo que te echo de menos, supongo que te perdono, me alegro de que te interpusieras en mi camino...", o cuando muestra su excepticismo al oír las promesas de su amigo, su hermano, su asesino, de dejar las drogas, y le dice lapidariamente: "Did you ever go clean?", es decir, ¿es que has estado "limpio" alguna vez?
Además, esta canción me recuerda a gente que he conocido, gente con magnetismo animal, habitualmente politoxicómanos, gente con una capacidad inmensa para embelesar a los demás y de paso hacerles la vida imposible. Tuve un amigo así, y perdí definitivamenbte su amistad hace un año después de un gran número de pequeñas decepciones, de aguantar cosas que no le habría aguantado a nadie. Aun así lo recuerdo muy a menudo. Somos vecinos, y un día, después de un año sin hablarnos, nos cruzamos. No llevaba gabardina azul, sino un jerséy de rayas que no estaba rasgado en el hombro. Se sobresaltó al verme, vi que susurraba mi nombre. Yo enarqué las cejas y seguí adelante.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Un tráiler de una película muy especial


Algún día mi hijo mayor, Miguel, acabará por editar la película que hicieron en verano él y su hermano Juan, en funciones de cámara y secretario del director, y con la colaboración de amigos, primos y tíos. El corto fue rodado fundamentalmente en Lornís, aldea perteneciente a Pantón, Lugo, y algunas escenas (los flashbacks) en As Sinas, playa de Vilanova de Arousa, en Pontevedra. Ha sido de lo más emocionante... y estoy ansioso por verla versión acabada de esta película de infectados. No descarto que acabemos en Sundance... o en el Festival de Cans, aquí cerquita de Vigo, que mola más que el de Cannes.
El corto, inspirado en 28 semanas después, posee flashbacks, planos cenitales, contrapicados, primeros planos, planos generales y de todo lo que se pueda hacer con una cámara de vídeo modesta y mucha imaginación. Empiezo a fantasear con los Otero Bros, sucesores de los Coen. Será el momento de dejar el curro e irnos a vivir a Santa Monica, California. Ay, no. Antes muerto. La música del tráiler es Lux Aeterna, de Kronos Quartet, tema ya utilizado hace años en la espléndida y durísima película Réquiem por un sueño, con mi admirada Jennifer Connelly como protagonista, y en multitud de anuncios de videojuegos. Que os guste.




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martes, 20 de octubre de 2009

Breve reflexión sobre el antisemitismo en España

Es raro que en un país que expulsó a los judíos de sus confines hace más de 500 años aún siga habiendo antisemitas. Sería curioso oír a la gente decir: "Yo soy antisuevo" o "Yo soy anticartaginés" o "Me defino como antialmohade". Pero el sentimiento está ahí, inexplicablemente. El recuerdo de los judíos en España pervive solamente en algunas ciudades con juderías, en algunos topónimos, y en algunos rasgos folklóricos: nada que sea suficiente para que tanto la izquierda como la derecha españolas hayan sido siempre antisemitas: lo único en lo que se han puesto de acuerdo en su historia; no olvidemos que sólo cuando gobernaba Felipe González se iniciaron las relaciones diplomáticas con Israel, cosa que no hizo Franco por su "tradicional amistad con el pueblo árabe", cosa a la que se negaron tanto la izquierda más radical como la derecha más recalcitrante posteriormente.
Es fascinante: unos, seguro que seguían alimentando el odio eterno al hebreo recordando las soflamas de Franco acerca de supuestos contubernios; de los otros, unos aún conservarían las consignas estalinistas furibundamente antisemitas, y otros se indignarían por considerar a Israel (con razón, dicho sea de paso) el factor más desestabilizante de Oriente Próximo, que además goza de la complacencia y la ayuda de los EEUU. Es un tema complejo, y la gente se confunde: que los israelíes hagan a los palestinos lo mismo que históricamente les han hecho a ellos todos los pueblos de todos los lugares donde se radicaron, no significa que uno vaya por ahí justificando el genocidio nazi. Si buscamos culpas, miremos a Gran Bretaña, que fue decisiva en la decisión de crear el estado judío allí donde peor podía encajar.
Pues hablando de antisemitas, ahora salen los "marrones" del secretario general del PP en Valencia (inciso: ¿qué carajo pasa en Valencia? ¿hay un universo paralelo? ¿Por qué todo pasa allí? ¿Cuántos políticos corruptos habitan por km cuadrado?), llamado Asencio, quien ni siquiera se disculpa por haber dicho hace tres décadas que los judíos eran el mal del mundo, que chupaban la sangre a los pacíficos ciudadanos, que el Holocausto fue una invención... ¿Por qué? Lo peor es que adoptando la postura que estoy adoptando ahora se me considerará un pro-israelí, y eso no mola nada. No soy pro-israelí, pero reconozco también que Israel es el único país democrático, con todas sus deficiencias, de todo el entorno. Repito: es un tema muy complejo.
En el campo anecdótico, curioso lo que me ocurrió el carnaval pasado en Orense, cuando iba disfrazado de Abraham Lincoln (ahí, en la foto, con un grupo heterogéneo). En un bar, el típico jovenzuelo de la izquierda nacionalista empezó a increparme. Yo, despistado, le razoné que sólo había liberado a los esclavos, y además me habían matado en un teatro, o sea que ya le valía. Insistió en su desprecio hasta que lo mandé a tomar viento. Más tarde caí en la cuenta: creía que iba disfrazado de rabino; el muy burro no sabía que un rabino nunca llevaría un sombrero de copa, ni iría jurando la constitución norteamericana por todos los bares de Orense.
Peor, ¿de qué me sorprendo? Hace varios años salimos Carola, mi cuñada Mª Jesús y yo disfrazados de miembros de la secta Amish. Nos llamaron de todo, creyendo que íbamos de rabinos, y tuvimos que gritar que éramos Amish, como los de la película de Harrison Ford, Único testigo. Nunca volveré a usar sombrero negro y sotabarba. Un día me cascan.

El zagal, el lobo y Alves

Hubo un tiempo en que el hecho de que una madre le soltase un azote o un cachete a su hijo no implicaba que fuera una torturadora. En ese tiempo, a veces se podía ver la siguiente escena, repetida en toda España: un niño (término genérico) se ponía repelente con una escandalosa rabieta, sin razón alguna, como es habitual en los infantes; la madre, en vez de solventar el arrebato infantil adquiriéndole rápidamente una PSP o una bici de carreras, le soltaba un guantazo (nunca fuerte: lo importante era el impacto psicológico, no hacer daño) y le decía: "Ahora llora por algo". Qué gran frase. Qué gran solución sería ésta para muchos problemas futuros.
Algo así le va a suceder a un jugador del FC Barcelona si sigue con su actitud. Este señor, gran futbolista por otra parte, se llama Alves; este señor atiza a todo lo que se mueve por su banda, protesta airadamente todo lo que se le pite en contra y, sobre todo, en cuanto siente el mínimo roce en su persona, se tira al césped y se revuelca como si le hubieran roto el bazo a martillazos. Tal es su capacidad interpretativa que ni siquiera sus compañeros se acercan a interesarse por su estado, sabiendo de sus dotes escénicas (incluso se ha filtrado que los compañeros empiezan a cansarse de esos espectáculos, pues son contraproducentes).
Lo peor, además de esto, es que si Alves mete un gol, lo celebra del modo más macarra e insultante que he visto: se baja el pantalón hasta el pubis, se levanta la camiseta y hace ostentación de depilación íntima, tatuajes y abdominales, al tiempo que ejecuta un baile repugnante, pretendidamente sexy, que produce vómitos, una auténtica burla al equipo que ha recibido el gol. Y ahí entramos en el tema de las celebraciones: expulsaría por diez partidos a todo jugador que haga el payaso al marcar (aún recuerdo a Fowles esnifando la línea de banda, a los descerebrados brasileños del Madrid haciendo la cucaracha, a Leonardo haciendo que era un perro y meaba en el banderín, arqueros, toreros, Luis Enrique ejecutando una coreografía absurda antes de gritarle algo al público rival, a los que ponen las orejas al público, etcétera).
Diré algo: Alves está jugando con fuego. Un día, después de tantas protestas, fingimientos y exhibicionismos, llegará un tuercebotas del equipo contrario con una misión clara: partirle una o ambas piernas. Ahora llora por algo, le dirá, como la madre al niñito repelente y llorón. Querido Alves, léete lo del zagal y el lobo, y de paso lo del cántaro y la fuente. Y ahora acabo de leer que se queja porque le tienen manía. ¿Pero qué espera? ¿Que lo adoren?

lunes, 19 de octubre de 2009

La melancolía, los paraguas

Un lector ( o una lectora, imposible saberlo) de este blog, muy amable, me insta a escribir sobre la melancolía que portan ciertas chicas en sus rostros. Crea una imagen tan bella, la de los paraguas, que soy yo quien animo al anónimo a describir esta emoción. Sigo pensando que soy muy afortunado por los lectores que visitan este blog, tan lejanos a los energúmenos que mandan SMS a los programas de la tele, que a veces pienso si estarán conviviendo en un mismo país dos especies de homínidos diferentes, como cuando pisaban esta misma tierra los Cro-Magnon y los Neanderthales. La televisión es territorio neanderthal, con muy pocas excepciones (Cuatro, la Dos, algunas series...), y que me perdonen los neanderthales, pues seguro que tenían sentimientos mucho más puros que los de aquellos que ven y se emocionan con la telebasura: es un modo un poco injusto de crear una polarización. Espero que este blog siempre esté dedicado a los Cro-Magnon, a esos que se maravillan cuando aprecian la melancolía de esas chicas con paraguas a las que se les cuela la lluvia, a esos que valoran esos ojos tristes de los pre-rafaelistas, que intuyen en las calles el poder demoledor de unos rasgos lánguidos, rayanos en la tristeza. Las calles a veces nos regalan estos dones. Pero no puedo hablar de la melancolía porque esas chicas del paraguas se me han metido en la cabeza, y no podría más que plagiar a mi interlocutor.

domingo, 18 de octubre de 2009

Años 50: una foto de playa

Bien. Si uno ve esta foto del verano de 1959 (año excelente, pues en él nacieron mi mujer, Carola y mi hermana, Susana), playa de As Sinas, no podrá evitar reparar en una figura. Es inevitable. Ahí están mis padres, dos de mis tías, dos de mis primos, dos de mis hermanos, Chiru y una señora inidentificada... pero el que se sale de la foto es ese forzudo de circo de la derecha, el legendario tío Vicente, hermano de mi abuelo paterno. No llegué a conocerlo, pero sus ecos épicos aún perduran.
¿Por qué legendario? El hecho de haber vivido muchos años en Argentina confiere a cualquier realidad una consistencia hiperbólica a la que no se pueden resistir los que allí viajan, sean gallegos o turcos. Se decía de él que en el almacén que regentaban en las afueras de Buenos Aires, el tío Vicente cargaba con un saco de cien kilos en cada mano; también, que a ese almacén de la frontera bonaerense, allá, por los años veinte, fueron a repostar los últimos gauchos de la Pampa, machete en ristre, boleadoras en mano, cicatrices en rostro; también se decía, pues la épica culinaria siempre ha estado ahí, que era capaz de comerse una finca (una leira) de patatas a la comida y otra a la cena; que tuvieron que matarlo varias embolias porque una no era suficiente para acabar con él; se sabe que, una vez en Santiago de Compostela, en plena posguerra, soltó un puñetazo a un militar por faltarle éste al respeto a su cuñada, es decir, mi abuela: se dice que el militar de grado salió volando por encima de las mesas. Viendo la foto me lo creo. Posiblemente se salvó del paredón por tener en el ejército a un sobrino, el tío Germán, pues en ese caso ser afecto al Régimen podía no ser un eximente suficiente. Nunca sabremos qué tanto por ciento de verdad esconden las palabras. Sabemos que la esencia de la leyenda es siempre la exageración, y que "hablar" viene de "fabulare", por eso Argentina es un país de fábula.
Hubo otro tío legendario, éste del lado materno. Cuentan de él que en una de esas ferias rurales de finales del XIX o principios del XX llegó un feriante con un oso, un oso de esos con una argolla en la nariz, incitando a la gente a que pagara por enfrentarse con él. El menda no sólo se atrevió, sino que tumbó al oso de un mamporrazo. Dicen que rompió la espalda un día que quiso acarrear un tronco descomunal él solito... porque ya lo había hecho más de una vez. Pero, ya sabéis, la distancia es el combustible del que se alimentan las leyendas.

sábado, 17 de octubre de 2009

Misterios y polémicas acerca de los Beatles


Hace unos quince días murió Lucy O'Donnell. ¿Quién era esta mujer de 46 años, fallecida tan desgraciada y prematuramente, víctima de un lupus? Pues era la compañera de escuela de Julian Lennon, hijo de John Lennon, quien enseñó a su padre un día un dibujo realizado por esta niña, en el cual otra niña volaba en un cielo con estrellitas. Todo esto es la versión de Lennon. Cuando John le preguntó a Julian qué significaba el cuadro, su hijo le explicó que era Lucy en un cielo con
diamantes. Al parecer, de ahí surgió la canción Lucy in the sky with diamonds, tercer corte del legendario Sgt. Pepper's, un tema repleto de imágenes
surrealistas, imaginativas (un cielo de mermelada, una niña con ojos de caleidoscopio, taxis de papel de periódico y muchas más), con una música entre näif e hipnótica. Pues como sabréis, un sector de la sociedad culpó a Lennon de fomentar el uso de las drogas, ya que las iniciales de los sustantivos del título eran LSD; la verdad es que no me extraña que la gente pensase esto, pues en aquellos años de los sesenta el que más y el que menos iba con una farmacia abordo día sí y día también, y nadie niega la influencia de los psicotrópicos en la música (y en las letras) de aquellos tiempos. Nunca sabremos la verdad. O tal vez la verdad está en ambos lados: canción inspirada en un dibujo, realizada bajo los efectos del LSD.
En el mismo álbum surgió una nueva polémica: la canción A day in the life, en su parte intermedia, compuesta por McCartney, tiene unas líneas un tanto sospechosas. Traducidas, son así: "Fui al piso de arriba, eché otra calada, alguien habló y entré en un sueño" y acto seguido los coros canta
n etéreamente "Ahh ah ah ah- ah ah ah ah ah ah", y entra la orquesta para retomar el tema central. Hombre, el primer cigarrillo de la mañana suele marear un poco, ¿no? No hay que ser tan malpensados. En esta misma canción, esta obra maestra de Lennon, éste comenta con ironía "Leí la noticia hoy acerca de un hombre afortunado que llegó a la fama, y aunque la noticia era muy triste, no pude evitar reírme al ver la fotografía". ¿A qué se refiere? Pues posiblemente al bulo de la muerte de McCartney, bulo extendido durante un par de años, aproximadamente entre el 67 y el 69. Los Beatles no solían perder la ocasión de reírse de la información masiva que generaban, aunque esta vez la cosa fue demasiado lejos: estoy hablando de la portada de Abbey Road.
Veis esta portada y no podéis imaginar las teorías que suscitó: teóricamente McCartney no era tal, ya que estaba muerto, sino un actor. Siguiendo las teorías vesánicas de frikis beatlemanos, Lennon representaba el sacerdote del entierro, Ringo, el de pompas fúnebres, y Harrison el sepulturero. Además, Paul iba descalzo, y señalaba hacia abajo simbólicamente con un cigarrillo. Madre mía, vaya flipados. Y la cosa no se paraba ahí: el volkswagen blanco aparcado a la derecha tenía la siguiente matrícula: LMW281F. Según los "investigadores" los cuatro últimos números, y letra de la matrícula (281F) significaban "28 If", es decir, la edad de Paul "if" estuviera vivo en ese momento. El caso es que tendría 27, pero... en fin. La cosa va aun más allá, pero no quiero aburrir con los engendros mentales de tanto estúpido, intentando buscar pistas en canciones.
Por tanto, si añadimos a esto los supuestos mensajes secretos que mandaban sus canciones a criminales como Charles Manson (ver la entrada "Las coincidencias existen"), e incluso las acusaciones de satanismo en algunas de sus obras experimentales (por ejemplo, en Revolution #9 del Álbum Blanco (en el cual, según los pirados, hay cientos de referencias a la muerte de Paul), creo recordar que insinuaban que grababan al revés consignas satánicas, y, de nuevo, menciones a la muerte de Paul... pero no lo toméis al pie de la letra, porque no estoy seguro del todo), llegamos a la conclusión de que nunca un grupo ha generado ni generará tal cantidad de información como los Beatles.
Años después de su separación, en 1970, seguía habiendo peregrinaciones que hacía gente descarriada, totalmente zumbados por el abuso de las drogas, a la mansión de Lennon en Tittenhurst buscando el significado real de sus canciones, la verdad oculta, prístina y arcana que revelaría algo maravilloso para la humanidad. Lennon, que había dejado claro en su canción God que antes era la morsa pero ahora era John, que no creía en los Beatles y que el sueño se había acabado, intentaba abrirles los ojos y hacerles ver, de modo crudísimo, que no existía tal cosa. No lo creían. Para toda aquella gente, para millones de personas en el mundo, los Beatles eran dioses, no personas, o como mínimo, mesías de una nueva religión. Lennon siempre se sintió responsable por toda esta gente tan crédula, tan perdida, y por el monstruo que habían creado sin quererlo.

viernes, 16 de octubre de 2009

Soap & Skin: Spiracle


Esta chica se hace llamar Soap & Skin. Su nombre es Anja Plashg. La canción, Spiracle, que es un órgano de los gasterópodos. Ignoro cuál y para qué sirve. Creo que se traduce "espiráculo" o "espirador". Hay algo muy alemán en ella, aunque sea austriaca, pero después de todo, ¿para que estuvo el Anschluss? Si supiera alemán, diría que la canción tiene zeitgeist, pero no lo diré, porque no tengo ni idea de lo que significa esa palabra... Debería estudiar alemán. Lo que pasa es que suena muy profundo, muy fuerte. Esa chica tiene la melancolía, o tal vez la psicosis, o incluso la vesania, prendidas a su cara joven y torturada. No sé qué tiene esta canción, porque no sé explicar las canciones por mucho que lo intente. Me parece intensa, desesperada: "Cuando era niña, mataba babosas, les clavaba ramas en los espiráculos ... Ayúdame, era una niña, soy una niña... los miedos me oprimían el pecho, la cintura... " Una niñez perdida, una inocencia descarriada... Da igual no entender la letra: cualquiera que la oiga percibe sufrimiento en ella. No sé, pero el rostro de esta chica, sus gritos, su rubor, su media sonrisa tímida me hacen pensar en tantas infancias desperdiciadas, destruidas. Ojalá esté equivocado, ojalá sólo sea una pose. Pero qué intensidad, qué desgarro y, sobre todo, qué tristeza comunica esta jovencísima austriaca.
(Por alguna extraña cuestión, por esos duendecillos de la cibernética, me ha sido imposible subir el vídeo, pero si queréis verlo en YouTube, buscad "soap & skin spiracle" en cualquiera de las versiones en directo, especialmente la de París)



martes, 13 de octubre de 2009

Un cantar de ciego



Mi abuela Mercedes (la que sale en la foto, el día de la boda de su hija, mi tía, Mari, acompañada de su consuegro, Martín) sabía un cantar de ciego que a veces cantaba en las fiestas. El resto lo fuimos aprendiendo, pero de él sólo han quedado unos fragmentos, fragmentos que harían las delicias de un sociólogo o un etnógrafo o un antropólogo. Pongo en cursiva las palabras alteradas por el seseo, la gheada (pronunciar como jota el sonido suave de la ge), típicos de la Galicia central y occidental; las transformadas por fenómenos de aumento como la prótesis ("iarca" en vez de "arca") o parágoge ("Joaquinhe" en vez de "Joaquín"), las palabras gallegas que se le escurrieron al cantante o los
fenómenos de hipercorrección (pronunciar "guimnacia" en vez de "gimnasia", creyendo que se esán corrigiendo la gheada y el seseo). Como se verá, el cantor ciego pasaba del castellano contaminado al gallego de su zona con bastante facilidad.
El lugar de los hechos relatados es una aldea a orillas del Miño, cercana a Ribadavia, y el tiempo... posiblemente a finales o mediados del siglo XIX. Este era el comienzo;

En la villa del Rabiño
provinsia de Cortejada
vivía un matrimonio
modelo de fe cristiana
Él se llamaba Joaquinhe
su esposa se llamaba Ana
tenían los sus aforros
juardados en una iarca.

(Se ha perdido paret del corpus central, en que se presenta a la suegra de la señora Ana, y en que los bandoleros entran en la casa para robar con violencia.)

E no piso prinsipale
la criada daba jritos
sin que nadie la acodiera
nin los mismos anguelitos.
E o can que estaba na porta
e que a porta juardaba
pejáronlle un puntapé
e rompéronlle as entrañas.

(Aparentemente, después de la violencia, la suegra consigue espantar a los bandidos, y de ahí que venga la moralina final, esta vez en castellano)

Padres que tenéis hijos
hijos que váis a la escuela
no olvidéis que es necesario
tener en la casa a la suegra
porque aunque a veces os riña,
os arañe o os pegue,
también juarda mejor la casa
que una cadela (perra) de presa.

Caray con la suegra, ¿no?
Lo más interesante de esto es que retrata un fenómeno que poca gente conoce, y que yo mmo conocí por las fuentes de mi hermano Jose: el bandolerismo gallego, el cual, para no dilatarme, difería del del sur en casi todo, es decir, el bandolero gallego actuaba dentro de su parroquia o incluso del mismo pueblo (anatema para e bandolero andaluz); habitualmente eran temporeros que se quedaban sin trabajo en los meses de ocio agrícola, y que eran comandados en sus fechorías por el tabernero del pueblo. Su objetivo eran los pequeños pazos de hidalgos y las casas grandes, es decir, las casas de labradores adinerados, como parece ser el caso del romance.
En fin, un poco de socio-etnología para estos días tan Gürtel.

domingo, 11 de octubre de 2009

Moscas


Dicen que las moscas viven sólo veinticuatro horas. No me lo creo. ¿Cómo es posible, pues, que alguna mosca me dedique un tercio de su vida, es decir, las ocho horas nocturnas, pudiendo hacer cosas más provechosas? Si yo llevara una vida mosca, entonces me pasaría unos veinticinco años tocando las narices a la misma persona, ininterrumpidamente, con lo fatigoso que esto sería... a no ser que pensemos en diarios como El Mundo o emisoras como la COPE, que sí que se pueden pasar veinticinco o cincuenta años incordiando sin fin a los mismos. Son los "medios mosca", que en inglés se podía traducir como "fly media" (qué bien suena).
Pero lo simpático de estos repugnantes seres (sólo hay que verlos aumentados) es imaginar sus conversaciones, y el relativismo de su tiempo vital:
Mosca A: ¡Qué alegría verte otra vez! ¡Hacía lo menos tres minutos que no nos veíamos!
Mosca B: Cinco, exactamente cinco minutos.
Mosca A: ¿Has dejado tu puesto de mosca cojonera?
Mosca B: Sí, es muy cansado, peligroso por los manotazos, y además, sin moscosos. Llevaba tres horas trabajando de mosca cojonera, y ahora... al paro, a mis veinte horas de vida. Me quedan lo menos cuatro horas de vida sin hacer nada, retirado como una cigarra.
Mosca A: ¿Y tu mujer?
Mosca B : Falleció. Un accidente laboral: quedó aplastada en la pared por una espátula.
Mosca B: Tío, lo siento.
Mosca B: Dieciséis horas, sólo tenía dieciséis horas y seis minutos (solloza).
Mosca A: Hay que continuar, la vida es así. Fíjate que a mí me han destinado a un destacamento de moscas de la mierda. Sí, sé que no es peligroso, porque los humanos no se acercan pero...
Mosca B: Te comprendo. ¡Ah, quien fuera crisálida otra vez, sin disgustos, ni temores, ni el puñetero curre!

Así es la vida de una mosca.

lunes, 5 de octubre de 2009

Trotski según Padura


Si hay una época apasionante en el siglo XX es la que abarca entre 1917 y 1945. La vida de Liev Davídovich, Trotski, es coetánea de estos años convulsos, atroces, en los que fue víctima y victimario. Leonardo Padura, el autor cubano, ha querido recrear en su última novela, El hombre que amaba a los perros, las vidas cruzadas de Trotski, desde su forzoso exilio provocado por Stalin hasta su muerte, y Ramón Mercader (en la foto de abajo), desde la guerra civil hasta el momento en que asesina a Trotski. La historia está entreverada con la vivencia del protagonista, un escritor cubano que por azar llega a conocer el relato de estas dos vidas cruzadas. No puedo menos que recomendar este libro, no sólo por el tema histórico, tan apasionante, tan perturbador, como por las claves del relato, es decir, los motivos recurrentes que nos llevan a intentar comprender las raíces del fanatismo. Porque una de las preguntas que se plantea es la siguiente: ¿Cómo se crea a un fanático, como se le desposee de su piel primera para convertirlo en un objeto con un objetivo simplificado? O también, ¿cuál es el precio de una revolución, hasta dónde llega la ética para justificar los actos que, teóricamente, nos guiarán a un futuro mejor? Sí, la vida de Trotski es un cuadro de claroscuros, desde la crueldad de la que fue partícipe en la primera revolución hasta ser devorado por ese monstruo creado por él y por Lenin, con constantes reflexiones sobre su papel en la Historia, con la desazón que le causaba haber pasado de ser un líder mundial, venerado por las masas, a un personaje odiado absolutamente por todas las ramas del abanico político: burgueses, comunistas, socialistas, fascistas... tal vez, el hombre más odiado del mundo, lo cual es un gran motivo novelesco. Y no sólo está eso: es muy interesante la visión de la guerra civil vista desde el punto de vista del arco republicano, con la lucha intestina de las facciones, tan encarnizada a veces como la lucha contra el enemigo fascista, con la autodestrucción casi inevitable de la República. Por supuesto que todos los hechos u opiniones son discutibles o matizables; sin embargo, creo que el autor se ha situado en el punto idóneo para no parecer demasiado tendencioso. Además, las conclusiones que extraemos de la novela son aplicables al mundo en que vivimos actualmente. Creo firmemente que es uno de esos libros que se deben leer, para aprender o para reflexionar, o, justo para ambas cosas.

domingo, 4 de octubre de 2009

Recortes de prensa y otras cosas


Hace mucho que no hablo de la actualidad, tal vez porque me exaspera. Pero no puedo menos que rendir un tributo a Camps, un hombre que acaba de presentarse a sí mismo, y que está más que encantado de haberse conocido. Cuanto más se profundiza en el caso Gürtel, cuantas más evidencias hay de la implicación de un número ingente de personas (71, nada menos) en la financiación ilegal del PP en la Comunidad Valenciana (y con otras
ramificaciones hacia el comité central, dicho sea de paso), más gozoso se ve a Camps, más elegante con sus trajes impecables, más sonriente y dicharachero, hasta tal punto que, si sigue en
esta onda, acabará presentando un programa de la tele, o, posiblemente, siendo un icono gay, dado el amaneramiento excesivo en que ha caído este hombre. O, muy seguramente, ambas cosas a la vez. Será que la cer
teza de la"intocabilidad" produce feromonas a tutiplén, y uno se vuelve así de positivo y sonriente. Será que al vincular Rajoy su futuro y su reputación a Camps, éste sabe que nada sucederá, pues lo arrastraría en su caída. Pero lo único que pido al PP es un poco de autocrítica para poder criticar así al gobierno actual. No es de recibo que haya una
conspiración de policía y jueces contra el PP. Tampoco es de recibo que dé en verano esa primicia una señora en biquini y pareo. Hay que parecer más serio aunque uno no lo sea.
Siguiendo con esa enigmática comunidad autónoma levantina, lo de Benidorm es de traca. El ínclito Zaplana llegó en sus tiempos a alcalde gracias a un tránsfuga del PSOE y ahora, el PSOE llega al poder gracias a un tránsfuga del PP. Dicen unos que no es lo mismo, que no tiene nada que ver. Yo sé que sí es
lo mismo. Es despreciable en ambos casos. Y daría cualquier cosa por saber
qué le dijo la portavoz teleñeco Leire Pajín a su madre, en la intimidad, cuando se enteró del fregado. Por lo menos los han expulsado del PSOE, algo es algo. En fin, que recuerdo aquella canción titulada Benidorm, cuyos últimos versos decían: "... y si me pierdo algún día, que me busquen en Benidorm". Muchos se han perdido ya, al parecer.
Lo del PNV con respecto al atunero vasco secuestrado también es de traca. Vamos a ver, en verano se promulgó una ley, apoyada por el sector provincial nacionalista en mayoría, que impedía que la policía o cualquier cuerpo uniformado entrase en la Sala de Juntas de Guernica, ni siquiera en caso de necesidad extrema, ya que (según se deduce de esto) mancillaría el vasquismo que una fuerza extranjera y represora hollara con sus sucios pies el sagrado suelo de los representantes de Euskadi. Sin embargo, ahora se exige que el malvado gobierno español mande a sus execrables tropas a los barcos atuneros vascos para defenderlos. Por cierto, el
atunero estaba fuera del área de protección militar cuando fue
capturado. Y ojalá todo salga bien, porque esos piratas dan mucho más miedo que los del Caribe. Pero no deja de ser una incongruencia.
Como es alucinante lo que acabo de leer sobre el partido Barcelona-Almería. Xavi, mi admirado Xavi, que es un tipo listo, educado y jugadorazo, acabó el partido cabreadísimo (y eso que ganaron) porque el Almería le destinó un marcaje al hombre que no le dejó ni a sol ni a sombra, de modo que por una vez no pudo brillar. Vamos a ver, Xavi: ¿qué esperas, que te aplauda el contrario, que te hagan la ola y se dejen perder? Vi los últimos minutos del encuentro, y me quedé flipado: los jugadores y el público del Barcelona ya no se quejan de injusticias varias: se quejan de que les piten falta en contra cuando en realidad sí que la han hecho. En eso Alves es un crack... aunque no sé por qué le perdonan tantas tarjetas, la verdad. Me temo que el Barcelona se está acostumbrando muy mal, que empiezan a endiosarse, a hacer pucheritos si el público del rival no los aclama, que se enfurruñan si sólo ganan por 1 a 0... y Guardiola dentro de nada levitará, creedme, tal es su capacidad de transitar por encima del bien y el mal. Aunque después de tanto pasteleo, no me extraña nada que se pongan así. Qué desfachatez, el Almería, no dejarse meter más goles, e importunar a los cracks con su fútbol rudimentario. ¡Dónde vamos a llegar!
Y sobre lo de Madrid 2016... No me sorprendió que no lo consiguieran, dado que no le tocaba a Europa. Sí me sorprendió, en cambio, ver los SMS que mandaba la gente a un programa televisivo que trataba sobre este asunto. Una pena que la gente confunda gimnasias y magnesias, y se alegre de la derrota de Madrid confundiendo la ciudad de Madrid con el club de fútbol Real Madrid. Recuerdo a la gente que en Madrid también juegan el Atleti, con unos 50 000 socios, el Getafe, y llegó a jugar el Rayo Vallecano. El Real Madrid no es Madrid. Lo que pasa es que hay otro club que sí que es, por esencias, su ciudad, y no sólo su ciudad, sino también su comunidad autónoma, en detrimento de otros clubes históricos condenados al ostracismo, tanto en fútbol como en baloncesto. Por eso la gente, que está muy mal informada, se confunde. Y olvida que Barcelona 92 fue apoyada por todos, y sufragada, también por todos los españoles, que quede esto muy claro: de otro modo esa Olimpiada no se habría podido realizar... o habría acabado como Montreal 76: una ciudad llena de deudas que aún no han conseguido liquidar porque el estado de Quebec dijo tener poderío suficiente para realizar la Olimpiada, sin el apoyo del gobierno canadiense. Este gobierno les tomó la palabra, y las cosas sucedieron así.
Por último, creo que Berlusconi va a entrar en el mundo de la canción, con una versión de aquella canción de Camilo Sesto, Melina, dedicada a Melina Mercuri. La versión "dil nuovo Duce" se titulará, obviamente, Velina.