miércoles, 30 de septiembre de 2009

Cerdos


Leo hace poco que para adiestrar a los perros que hallan cuerpos en zonas catastróficas se utilizan cadáveres de cerdos, habida cuenta de que su hedor durante la descomposición es muy similar al humano. No sólo eso nos acerca a los cerdos, aparte de la consabida gripe porcina: padecen estrés ante el peligro o el hacinamiento, son inteligentes (seguro que no ven Sálvame), y sus arterias, cartílagos, ventrículos, aurículas, etcétera se usan en trasplantes, pues causan muy poco rechazo. Será que todos somos un poco cerdos, casi más que monos. El cerdo, además, es un animal totémico en Galicia. Aquí se perdió la oportunuidad de colocar en colinas y collados grandes cartelones de cerdos, a la imagen del Toro de Osborne. Por lo menos tendríamos un icono visual puramente gallego. Me encanta la idea: el Cerdo de Louro, por ejemplo, con sus atributos colgando antes de que se los haga desaparecer el matarife. Luego saldría la competencia con el Pollo de Coren... si bien un pollo poco tiene que hacer contra un gorrino genuino.
Pienso en cerdos, pienso en Babe, el Cerdito Valiente, en Porky, bueno, en Porky no, que era un tontorrón. Pienso en una frase de mi hermano a un tipo que jugueteaba con la comida durante una cena multitudinaria: "Si comes con un cerdo, se queja". Decía un párroco pontevedrés en el púlpito, hace dos décadas, que la Virgen María era como el "porquiño": todo se le aprovechaba. Se salvó por ser vicario de Cristo, que si lo dice un seglar, lo lapidan. Y confirma mi teoría del cerdo como animal totémico.
Ahora me figuro un futuro en que el cerdo domine al hombre, pues en un momento dado llegará a la Tierra un puerco parlante en una nave perdida en el futuro, en el espacio exterior, y éste suscitará la rebelión de los puercos, que irán haciéndose más inteligentes al tiempo que el hombre irá degenerando viendo Sálvame, a Risto Mejide, escuchando la COPE, haciendo caso a Rouco, afiliándose a maras... De hecho, los gorrinos estratificarán su sociedad en tres clases: pata negra (estamento religioso), recebo (militares) y bodega (tropa común de puercos sin poder). Un día un hombre llegará del pasado al futuro Planeta de los Puercos, y éstos se sorprenderán de que sepa hablar y razonar. Este hombre conseguirá escapar a la Zona Prohibida (naves abandonadas de mataderos, fábricas de chorizos...) en compañía de un pibón que no habla, pero que se parece a Megan Fox... Un pata negra le dirá que huya si quiere, pero que no le gustará lo que va a ver. Y hallará la verdad, la terrible verdad. Hallará un panel oxidado en medio del mar: la cámara enseñará primero los cuernos, después la negrura de su cuerpo, y finalmente, rabo, patas y enormes testículos. "¡Siempre había estado aquí, en mi casa!", rugirá desesperado el hombre. "¡El Planeta de los Puercos era en realidad la Tierra!" Qué final más apocalíptico. Aunque no sé... me suena a algo.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Las coincidencias existen





A veces me comentan que tal vez abuso del recurso de la casualidad en mis novelas. Yo, en cambio, creo que la casualidad está ahí, tanto en la vida cotidiana como en hechos
históricos decisivos, pues, por ejemplo, la conquista de México por Cortés no habría sido posible sin un cúmulo de casualidades tan novelescas que parecen mentira. Siempre pongo un ejemplo que, si bien seguramente muchos lo conozcáis, no deja de parecerme sorprendente. Esta es la historia:
En 1968 Polanski (en la foto, con Sharon Tate) rodó La semilla del Diablo en el edificio Dakota de Nueva York, un inmueble neogótico bastante escalofriante de por sí. Tanto durante como después del rodaje se produjeron algunas muertes extrañas de gente que había participado en la película, lo cual suena como a la maldición de Tutankhamon, pero el punto no es ése. Un año después, en el selecto barrio de Los Feliz en Los Angeles, California, el 9/8/1969, la tristemente célebre secta satánica y mesiánica de los Manson
asesinó brutalmente a siete personas en una de las mansiones. Una de ellas era Sharon Tate, esposa de Polanski, embarazada de un niño. Hace dos día murió en la cárcel Susan Atkins, la mujer que asesinó a Tate de diecisiete cuchilladas, y la que fue amante
de Charles Manson.
Y aquí empiezan las implicaciones con los Beatles: Charles Manson afirmó al ser apresado que una canción de los de Liverpool, Helter-skelter, del Álbum Blanco, le mandaba mensajes para que asesinara; además, Manson llamaba en la intimidad (no sé si en catalán o no) Sexy Sadie a
Susan Atkins (Sexy Sadie es otro corte del mismo álbum, en que Lennon lanza sus dardos a un gurú farsante, el Maharishi, que usaba sus artes para beneficiarse a bellas mozas). No era la primera vez, ni sería la última, que una canción o incluso una portada de los Beatles causaran revuelo (es un tema largo que dejo para otra entrada algún día).El círculo se cierra en 1980. John Lennon es tiroteado por David Chapman, un fan desequilibrado, a la puerta de su edificio. Lennon vivía con Yoko en los edificios Dakota. En la fotografía, Lennon y Yoko posan orgullosos enfrente de se casa flamante.

(Nota: para los que escribáis relatos largos o novelas cortas, se acaba de anunciar el certamen literario de Ediciones Hontanar; tenéis toda la información en el enlace http://ediciones-hontanar-amparo.blogspot.com.
Ánimo, que el sueño de ver vuestra obra impresa puede hacerse realidad)

jueves, 24 de septiembre de 2009

Toda la verdad sobre Caín y Abel


Adán y Eva fueron finalmente expulsados del Paraíso. Adán intentó reingresar en él, pero los arcángeles adujeron que con aquellos calcetines blancos con sandalias ni hablar del peluquín. No volvió a intentarlo, y se fue a vivir al Este con Eva, donde prosiguieron un contumaz y compulsivo fornicio que, extrañamente, sólo desembocó en dos hijitos, Caín y Abel.
Abel era guapo, bueno, detallista, ejemplo de urbanidad y aplicadísimo en los estudios. Caín era muy moreno de estar todo el día por ahí, no daba palo al agua, pero era un consumado futbolista. Los padres no podían disimular su preferencia por Abel, y esto no le gustaba demasiado a Caín, que tenía un leve déficit de atención, pero estaba más cachas que Rambo. Así, el día de fin de curso regresaban a casa, Abel con matrícula de honor, y Caín con las diez asignaturas cateadas: había suspendido incluso una de las marías, Ética Proto-Hebrea. No iba contento, no, y su furia se fue incrementando hasta que en un arrebato cogió la mochila, cargada con todos los libros del curso, y se la encasquetó a su hermano en la cabeza. Pnesemos que los libros aún eran pétreos en ese tiempo. Abel cayó fulminado por el peso de tanta cultura.
Caín regresó a casa sin Abel, disimulando. Su madre le preguntó por él, y él le replicó: "¿Acaso soy yo el tutor del curso de mi hermano?" A Eva le convenció el argumento, ya que había visitado al tutor cuarenta y siete veces ese año escolar. Indudablemente, el tutor sabía de su hijo mucho más que ella. Indudablemente, se empezaba a rumorear sobre un affaire entre el tutor y Eva.
Sin embargo, Dios estaba contemplando los hechos, y su voz surgió de los cielos: "Caín, tu envidia te ha hecho cometer un crimen". Si hubiera existido Tena-Lady para Hombre, sin duda Caín habría recurrido a tal pañalcito. Lo habían pillado. Intentó convencer a sus padres de que su hermano se había caído y golpeado contra una quijada de burro, pero, obviamente, no le creyeron. Pidieron consejo al Altísimo, quien deliberó unos minutos.
Dios expulsó a Caín del Este del Edén. Se fue a la Tierra de Nod, donde conoció mujeres diversas y tuvo más de cincuenta hijos que se desperdigaron por todo el mundo. Todos tenían el don balompédico, con lo cual el futuro del fútbol estaba asegurado para la posteridad.
En el Cielo, el arcángel Rafael se preguntó: "¿Por qué lo ha perdonado? Es raro, pues sé de buena tinta que tiene planes para Sodoma y Gomorra, y que por un quítame estas pajas a lo mejor acaba mandando un diluvio en menos de nada." Dios sonrió, si tal cosa es posible, al leer el pensamiento de su consejero, y admitió que su perdón era interesado: "Rafael, piensa que si me hubiera cargado a Caín, en el futuro no existiría la Champions. Además, Abel no está muerto. Lleva un collarín, y ya está preparando el próximo curso. Creo que para la asignatura de Tecnología Proto-Hebrea tiene en mente construir una torre muy, muy alta. He visto los planos" "Espero que esta torre no traiga problemas o confusión", dijo Rafael antes de irse a comer compota de manzana deconstruida y esencia de árbol del paraíso con eneldo en el nuevo restaurante paradisíaco de Ives y Jean Paul.

martes, 22 de septiembre de 2009

La vida te lleva por caminos raros

video

La vida te lleva por caminos raros
por la esquina más perdida de los mapas
por canciones que tú nunca has cantado
La vida te lleva por caminos raros

La vida se acerca con los ojos pintados
te elige siempre y se larga con otros
y así vamos siempre dando vueltas
La vida te elige con los labios pintados

Siempre hay algún bar que se llama Las vegas
en alguna parte, en alguna parte
y siempre hay algún trozo averiado del día
que no puedes borrar pero te gustaría

Siempre voy al bar del aeropuerto
cuando quiero ponerme triste
y siempre pido y nunca tienen
aquellas galletitas de la suerte

Mirando las gotas estrellarse
como golondrinas en la noche
como pequeños sueños con el ala rota
como pequeños sueños con el ala rota

Dime qué hay detrás de esas sonrisas tan tristes
un motor que no funciona o sólo corazones rotos
es mejor un cielo acostumbrado a defraudar
que fábricas de anhelos esparcidas en la noche

Y es mejor unos labios tristes
que cien aviones despegando
y es mucho mejor mi vida
si tú estás dentro.

Esta canción es de Diego Vasallo, y la canta Quique González en su último álbum. No negaré que me gusta, porque si no, no la pondría en el blog. No negaré que tiene algo que me emociona, porque mentiría. Es un nuevo y humilde homenaje a Quique González. La letra original sufre leves variaciones. Ojalá os guste.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Los libros del verano


Sí, yo también he leído a Stieg Larsson, lo confieso. Y debo decir que la primera novela me enganchó hipnóticamente: parecía Keith Richards delante de un a farmacia. La segunda, en cambio, no me gustó tanto. Y renuncio ya a la tercera, porque, por mucho que diga Vargas Llosa que es una obra maestra, a mí con 1700 páginas de Larsson me ha llegado.
Por otro lado, espero que aquellos que rechazan toda novela por ser de intriga o misterio sigan el ejemplo de Vargas Llosa, al que no se le caen los anillos por usar su tiempo con novelas policiacas en vez de invertirlo en obras tan sesudas e insobornables que
se te caen de las manos de puro aburrimiento.

Este verano leí muchísimo, acaso porque apenas podía andar debido a contracturas, lesiones varias, problemas con el tobillo, la cadera... en fin, parece que está hablando un ex combatiente, pero no, sólo soy un profesor de inglés con hiperlaxitud en las articulaciones y todos los problemas que esto conlleva.
Los libros fueron: Manual de literatura para caníbales de Rafael Reig (hilarante, altamente recomendable), La lluvia antes de caer de Jonathan Coe (bueno... prefiero La casa del sueño, la verdad, pero no está mal), Almas grises de Philippe Claudel (tampoco flipé), The light of day de Graham Swift (no la había acabado cuando la compré, hace años, y entendí por qué), Los hombres de la guadaña de John Connolly (me encanta John Connolly, me encantan Bird y sus amigos extraños, sus tramas diabólicas y preternaturales), What is the what de Dave Eggers (bueno, la historia es buena, dura, conmovedora, pero me costó tanto terminarla que no la terminé: le sobran bastantes páginas según mi opinión) y algo más que me dejo por ahí.
Lo que sí recomiendo es la colección de relatos de Tobias Wolff Aquí empieza nuestra historia; Wolff es para mí, uno de los grandes maestros del relato del siglo XX, y también del XXI. Wolff atrapa un trozo de vida y te lo presenta con todas sus ramificaciones y complejidades. Casi nunca son historias con un final, casi siempre terminan de modo abrupto, abierto, sería imposible de
otro modo. Si os gustaba Carver, os gustará Wolff, aunque para mí Wolff es superior. Especial atención a un relato, Una bala en el cerebro. La genialidad es que el escritor no muestra, como es tópico, lo que vio el hombre antes de morir, sino justamente todo lo que no vio, y de este modo vemos una perspectiva de toda su vida, cortada violentamente por un acto estúpido e irreflexivo. En Wolff lo trivial, lo habitual, adquieren condición de excepcional. Casi siempre hay un hilo perturbador que nos mantiene en el desasosiego. A ver si aprendo algo.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Lectores de periódicos deportivos

Confieso que sólo entro en bares de los que tengo constancia de que tengan el Marca o el As. A otros les ocurre algo similar con el Sport y el Mundo Deportivo, todo depende de los colores que uno siga, y en esto se concluye que en deporte el maniqueísmo existe, y existirá para siempre. Así pues, mientras tomo un cortado o fumo un pitillo (estoy restringiendo drásticamente mi
masivo consumo), me entero de las novedades, o me regodeo con las grandes victorias de mi equipo (cuando las hay). No soy el único: si uno quiere leer un diario deportivo, tiene que estar al quite, y lanzarse a él como guepardo sobre antílope, con esas ansias, esa necesidad, de lo contrario, pasarán horas hasta que lo atrapes.
Pero lo más fascinante de los lectores de diarios deportivos (llamados también "embrutecedores", muy atinadamente, por mi prima Mercedes) es, curiosamente, un tipo de lectores que los leen, valga la redundancia. Yo no salgo de mi asombro cuando veo a un señor leyendo línea por línea, como si estuviera descifrando la Cábala, noticias cuyo titular reza así: "Cristiano Ronaldo, animado por sus compañeros" o "Iniesta afirma su papel principal en su equipo". Pienso que leer el titular es más que suficiente. Es más, yo le dedico a estos periódicos unos dos minutos de mi vida al día, como mucho. Pero no, hay gente que engulle con avidez y desesperante lentitud noticias como "El técnico del Racing de Ferrol, contra las cuerdas", "Polémica con los neumáticos de agua en MacLaren", "El equipo Lobelle de fútbol-sala, a conquistar el Palau", "Scariolo afirma que todo puede suceder en el europeo", "Lotina afirma no envidiar a los grandes" y otros. Más que el extraño interés que pueda suscitar una noticia así para empaparse en ella, irrita esa premiosidad con que la gente lee, silabeando cada palabra como si las hubiera puesto allí Moisés... Bueno, Moisés para estos lectores, lejos de ser un personaje fundamental de la Biblia, es un veterano futbolista que no sé ni dónde juega.
Sólo sé que la gente lee con fruición únicamente las esquelas, los diarios deportivos y los prospectos de los medicamentos. Ojalá se leyeran los libros con tales ansias. Pero eso es mucho pedir: ¿alguien ha leído el informe de lectura en España? Descorazonador.

martes, 15 de septiembre de 2009

Toda la verdad sobre la creación de Eva


Dios empezaba a preocuparse por Adán. Notó que éste cada vez se arrimaba más al sector agropecuario del Edén, y que empezaban a mirar a las ovejitas con arrobo. Había que tomar una decisión: crear una compañera para Adán, cuyo nombre sería Eva.
Dios llamó a sus secretarios personales, los arcángeles Jean Paul e Ives. Les propuso el diseño de Eva, y ambos se mostraron entusiasmados, no en vano ya habían diseñado las jirafas, los perezosos y los facóqueros para la Creación, además de otros proyectos fallidos, como el ardillelefante. Cuando los vio marchar Dios pensó que tenía que decidir ya si los ángeles y arcángeles eran macho o hembra. Pero se le fue el santo al cielo inmediatamente.
-Diseñemos algo rompedor, basado en el modelo del hombre -sugirió Jean Paul.
-Sí, algo más divertido: está claro que Dios creó al hombre, así, tan aburridote de formas.
-Aprovechemos que anda despistado.
-Pero no te pases: recuerda lo que pasó cuando vio al ornitorrinco: vaya rebote pilló.
Se pusieron manos a la obra, partiendo de la base de Adán; curva por aquí, protuberancias por allá, distintos puntos de inserción muscular... Ambos propusieron una mujer activa y práctica durante el día, y sofisticada durante la noche. Era tan perfecta que hasta sintieron envidia, y para compensar añadieron al diseño una tendencia acusada a las jaquecas, un irrefrenable deseo de comer chocolate, una adicción furiunda por Ikea y, finalmente, una maldición que duraría una semanita todos los meses durante su época fértil, y una acusada tendencia a los descolgamientos , códigos de barras y cartucheras.
Colocaron el "proyecto" al lado de Adán mientras este dormía. Ives tropezó y se le cayó un cartabón en las costillas de Adán. Este despertó del dolor, pero en cuanto vio a Eva se le olvidó la costilla rota y también, para siempre, el sector agropecuario.
Ives y Jean Paul acudieron a Dios, que despertaba gozoso de una siesta premonitoria en que había visto nítidamente cómo la Humanidad crearía en un futuro lejano la Champions League.
-Mirad abajo, Señor, nuestro Proyecto Eva
-No será como el puñetero ornitorrinco, ¿no?
Tragaron saliva. Dios miró hacia aquella pareja humana. Valoró la calidad de los acabados, el detallismo del proyecto, la idea genuina, valoró también la intensidad del fornicio que se desarrollaba ante sus ojos eternos. Jean Paul e Ives no sabían qué sentir, pues aún no sabían si eran macho o hembra. La decisión divina se demoraba demasiado, se decían.
-¿Qué opináis, Señor?
-Bien, bien. Está bien. Por lo menos no habéis mezclado un pato con una nutria y un castor.
Se dieron por contentos. Dios bostezó y se echó de nuevo. Esta siesta me llevará unos diez mil años, hasta cuando se cree la Champions, se dijo. Antes de dormir, reflexionó sobre la pareja humana, y recordó lo del sexo de los ángeles y arcángeles. Lo dejaré para después de la siesta, pronunció, y empezó a roncar. Mientras, Ives y Jean Paul se encontraron con el arcángel Rafael. Se apresuraron en mostrarle su Proyecto Eva. Rafael miró hacia el Paraíso. Valoró a Eva y se dijo: Pobre Adán, a este no le quedan ni dos telediarios en el Edén.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Mis novedades literarias


Repito: voy a hablar de las mías, no de las generales. O sea, que no hablaré de Stieg Larsson. Resulta que desde junio me he visto con dos libros míos en las manos. Amparo Carballo, directora de le editorial Hontanar de Ponferrada, me convenció para publicar con su colaboración económica nueve relatos. El libro se titula Amaranta y otros cuentos. Esta es la portada, muy bonita. Y debo decir que Amparo edita de manera fantástica, sobre todo si pensamos que ella sola mantiene esta pequeña y coqueta editorial: la calidad no está reñida con el tamaño, como se podrá demostrar. Lo malo es que para adquirirlo uno tendrá que ir a determinadas librerías en las que tanto ella como yo hemos colocado estos libros. Estas librerías están en La Coruña, Vigo (Versus y Cartabón), Orense (Tanco), Oviedo (Cervantes), y, por supuesto en Ponferrada. Los libros se pueden comprar por internet, entrando en el blog de Hontanar (blog Fuente de letras vivas, dirección: http://ediciones-hontanar-amparo.blogspot.com.).
La cosa no paró ahí. Amparo mandó una novela mía titulada Detrás de un retrato junto con otras más, para ver si conseguía subvenciones para editar una de ellas. Pues bien, la mía fue la elegida por la comisión de la Junta de Castilla-León, y ahora tengo otra novelita en la calle, aunque con las mismas limitaciones que el libro anterior.
Amaranta... son nueve relatos que he ido escribiendo en casi treinta años. Hay un poco de todo, pues no es una colección unitaria: hay relatos de humor, uno de prosa poética o poesía narrada con asesinato final, otros son revisiones de mitos, o de figuras históricas, historias de culpas kafkianas, de muertes intuidas, uno es incluso un intento de crear un relato circular, eterno... El que da el título a la colección, Amaranta, es un cuento sobre dos hombres enfrentados por una mujer en medio de un paisaje apocalíptico. No es que sea un cuento muy alegre ni optimista, pero para eso está Luis Aguilé.

Detrás... trata de una mujer, Pilar, que descubre que Marcos, el joven que se va a casar con su hija, Carmen, es nada menos que el hijo de Lorenzo Fuertes, un hombre que estuvo relacionado con la misteriosa muerte del padre de Pilar. La existencia o no existencia de una fotografía inculpatoria ha condicionado la vida de todos los personajes, a través del chantaje, la culpa, el miedo o la pura ignorancia. Y al final, como pretende ser la tesis de la novela, la verdad acaba por salir a la luz, como el agua violenta de un manantial cegado. Creo que es una buena novela, pero ¿qué puede decir el padre de la criatura? Tendréis que fiaros de mí, y después de haberme despedido para siempre y haber regresado, no es que resulte yo una persona muy fiable.
Y es que os debo una explicación: la razón de mi retorno fue uno de los mensajes de apoyo que recibí. Vi con claridad que debía dejar de obsesionarme con el blog, y escribir únicamente cuando me apeteciese, cuando de verdad tuviese algo que contar, sin obligaciones ni culpas judeo-cristianas. Por eso he vuelto despacito y espero que me perdonéis por estas indesisiones, como dice el bolero. Gracias a todos, por cierto.
(A Amparo Carballo, por el tesón)

lunes, 7 de septiembre de 2009

¿Crimen en palacio?


Siguiendo la teoría de los grados de separación, esa que postula que toda la humanidad está conectado por un número de grados (o contactos) no muy grande (por ejemplo, si mi hermano conoce a alguien que conoce a Brad Pitt, yo estoy a tres grados de separación), yo estoy a sólo dos grados de Alfonso XIII, lo cual, la verdad, tampoco es una suerte. El hermano de mi abuela paterna, es decir, mi tío abuelo, Javier Vales Faílde, nacido en 1872 en la parroquia de Fornas (en la foto), cerca de Lalín, Pontevedra, fue capellán real durante una parte del reinado de Alfonso XIII.

Javier Vales era doctor en Derecho y teólogo. Tuvo diversos e importantes cargos dentro de la jerarquía eclesiástica hasta ser nombrado capellán real, literalmente, “Capellán de su Majestad el Rey Alfonso XIII, sacerdote del Real Palacio y Receptor de la Real Capilla”. Además de ser miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Corresponsal de la Real Academia de Historia, Vicepresidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Rector de la Universidad Católica, y de publicar varios libros sobre dogma, moral, sociología, derecho canónico y más cosas. No le recomiendo a nadie ninguno de sus libros, que conste. Empecé a leer uno sobre la adoración mariana que mataría al más templado.

Pero el caso es que mi tío abuelo murió a los cincuenta años, en 1923, en extrañas circunstancias, y hay microhistoriadores que se han interesado por su enigmático caso. Porque mi tío abuelo, según versión oficial, murió accidentalmente, cortándose el gaznate mientras se afeitaba. Hombre, o le echaba mucho ahínco al afeitado, o resulta un poco raro, ¿no? Las teorías sobre su fallecimiento giran en torno a la reina Victoria Eugenia, pero no porque ella fuera culpable. Esta reina era famosa por su belleza, inteligencia y elegancia. Y fue a caer con un gilipollas como Alfonsito, mala suerte. Y no es de extrañar que el capellán quedara fascinado por esta mujer inglesa, tan diferente a las españolas de la época. O que Javier Vales supiera demasiadas cosas, dado que poseía la llave del secreto de confesión. El conocimiento, más que poder, es peligro, sobre todo dependiendo de quién estés rodeado. ¿Qué sabía Javier Vales? ¿Amaba a la reina triste? ¿Le correspondía la reina? ¿Quién afiló su navaja? Nunca lo sabré. Pero es una historia preciosa, y además de un antepasado mío cuya foto, flanqueado por los reyes, presidía el salón de la casa de mi abuela Carmen. Esa foto, desgraciadamente, se ha perdido para siempre.

martes, 1 de septiembre de 2009

¿Hiperactivos?

Charlábamos un día de agosto mis cuñados y yo acerca de la hiperactividad, dado que en la aldea en que pasamos el mes agostí tenemos la desgracia de padecer a uno de esos niños etiquetados de hiperactivos, cuando de repente caí en la cuenta de algo. Y ese algo es lo siguiente: llevo dentro del sistema educativo más de cuarenta años, tanto recibiendo como impartiendo clases, y resulta que, echando la vista atrás, no recuerdo nunca haber tenido un compañero de clase hiperactivo, ni siquiera un alumno del colegio o instituto. Más tarde, cuando empecé a dar clase, en 1986, supe de la existencia de la hiperactividad por el hijo de una señora que alquilaba el piso a Carola. Fue mi primer contacto con esta afección, o lo que sea, aparte de la canción de Thomas Dolby Hyperactive, unos años antes.
Pero de unos años a esta parte veo que se ha producido una avalancha tremenda de hiperactividad. Vamos, que si no tienes un hijo hiperactivo, es que no molas nada. ¿Y no sería, me pregunto, que eso que llaman hiperactividad hoy en día se curaba antaño a base de sopapos dentro de la familia y del sistema educativo? No quiero ser demasiado malvado, y además afirmo la existencia de la hiperactividad, como no podía ser de otro modo. Pero insisto: si yo me pusiera a saltar por las mesas en un bar y berrear como un picto en combate; o a romper los palitos planos llamados "depresores", o los fonendos en la consulta médica; o si me pusiera a pegar e insultar a compañeros y profesores en el insti, allá por aquellos finales de los sesenta y principios de los setenta, no me cabe duda de que el implicado en cada caso me soltaría un tremendo soplamocos, que aderezarían después en mi casa mis primogenitores con castigos, collejas, reprimendas o llamadas al honor familiar mancillado. O sea, que mis padres no dirían: ¡oiga, que es hiperactivo! Insisto, la hiperactividad mal entendida te la quitaban antaño por métodos mecánicos. Hoy en día es refugio y subterfugio de niñatos estúpidos y maleducados. Que sus papás se lo piensen antes de etiquetarlos, porque les están dando barra libre.
Circula un sketch de Vaya Semanita en internet en que expresan estos tópicos con mucha gracia. Buscadlo, que merece la pena.

(Recomendación: Me he comprado (¡sí, sigo comprando CDs, soy gilipollas!) un disco alucinante de un malagueño llamado Toni Zenet, cuyo título es Los mares de China. Si os gustaron los discos de Bebo Valdés y El Cigala, creo que este álbum está en la misma órbita de músicas de fusión, en este caso de tango, flamenco, copla, bolero y swing. Muy bueno)

(Parece que he vuelto, aunque despacito)