domingo, 20 de diciembre de 2009

Preguntas antes de 2010

No dejo de preguntarme algunas cosas.
Si la Tierra pertenece al viento, ¿a quién pagamos nuestras hipotecas, nuestros impuestos? ¿A las isobaras?
¿Encontró ya Silvio Rodríguez su unicornio azul, o desgraciadamente para él fue a parar a un almacén de Barajas?
¿Compraron por fin Los Sirex la escoba y barrieron todo lo barrible, o sigue todo igual de guarro?
¿Valió de algo la huelga de hambre de Aminatu Haidar? Logró regresar a su tierra, sí, pero a qué precio; su pueblo no ha mejorado nada con esta crisis; Marruecos no ha sufrido gran desgaste con ella; y, por último, el Gobierno español, que acogió a esta mujer expulsada de su territorio, sí que se ha erosionado... ¡y eso que la "leal oposición" siempre les apoya en cuestiones de Estado!
¿Lo que están celebrando ahora en Barcelona es ese mismo trofeo que el ex presidente Gaspart definió como "unos bolos que a nadie interesan" cuando los jugó un equipo de la capital?
¿Existió alguna vez la psicosis de la gripe A o todo fue un sueño?
¿Es cierto que al apartamento secreto en Isla de Cocos donde viven Elvis, Lennon, Kennedy y Walt Disney se les han unido Michael Jackson y Stieg Larsson?
¿Existe vida inteligente en el canal de televisión Intereconomía?
¿Por qué todos los perturbados italianos le quieren cascar a Berlusconi?
¿Por qué Mª Teresa Fernández de la Vega me recuerda tanto a Hertha Frankel? ¿Por qué Soraya de Santamaría a la ratita llamada Violeta? ¿Por qué el imputado Prenafeta a Torrebruno?
¿Por qué estoy hasta el gorro de la familia de Lorca?
¿Está demostrado que cuando se murió Raska-yú sólo fue un cadáver y nada más? ¿No se fue también a la Isla de Cocos? ¿¿Por qué??
¿Por qué cuando te pregunto cuándo, cómo y dónde siempre me respondes "quizás, quizás, quizás"? ¿Qué respuesta es esta? ¿Es que ya no usas el Whisper XL? ¿Estoy perdiendo el tiempo?
¿Sabe mucha gente que en los cursos de 1ª y 2ª de Bachillerato se ha quitado una hora a Filosofía e Historia para que se dé Religión? ¡Y eso que este perverso estado laico los persigue como a los mártires de las catacumbas!
Por cierto, ¿es verdad que Rouco Varela y el portavoz Camino también fueron niños?
¿Indemnizará Gran Bretaña a los niños y descendientes de niños que fueron expulsados a Australia hasta los años sesenta para mantenerlos confinados en centros en que abusaron de ellos continuamente? Que no pague sólo Alemania por sus pecados, caray.
¿Alguien come el turrón 25, o es que el anuncio se quedó preso en la tele desde los años setenta?
¿A quién carajo le gustan las cerezas confitadas? Si tiene valor, que dé un paso al frente.
¿Puedo denunciar a la empresa L'Oreal porque tras un tratamiento de seis meses no me parezco a Brad Pitt o Adrien Brody? Decidme que sí.
¿Por qué no hay ya ratones debajo de los tinteros? Con tanta higiene, nuestro profe no nos podrá dar las vacaciones.
¿Por qué los niños ya no se alegran como nos alegrábamos nosotros de la llegada de las vacaciones? ¿Será que ha cambiado tanto la enseñanza que se lo pasan mejor que en casa?

Ah, felices vacaciones, queridos blogueros.
(Última hora: colgaron en YouTube mi conversación telefónica con Belén en Localia, en la cual hace propaganda de mis dos libros Amaranta... y Detrás de un retrato. Si alguien quiere oír mi melodiosa voz, puede teclear "localia vigo san viernes miguel otero", y después la entrada que pone "recomendaciones literarias".)

Tengo una solución lingüística

¿Estáis hartos de oír eso de "los trabajadores y las trabajadoras"? ¿Os hincha las narices que siempre se diga en todo discursillo "los gallegos y las gallegas", "los vascos y las vascas"? ¿Os llega al corazón que alguien hable de "las miembras"? Pues si es así, éste es vuestro blog, y he aquí que he hallado la perfecta solución para ahorrar papel y saliva a los diversos políticos o conferenciantes. Mi solución se llama "The Little Asturian Bias", que traducido del inglés significa "El Sesgo Asturianín". Consiste en los siguiente: siempre que un sustantivo marque su género en -o o en-a, y que este sustantivo sea usado en plural (ejemplo: ministro/ministra), como cuando hacemos generalizaciones, se evitará el uso gramatical masculino para abarcar ambos sexos, por sexista, y se evitará también el femenino, por ferozmente feminista. Dicho de otro modo, no se podrá decir "los ministros" ni "las ministras" queriendo decir con ambas expresiones "tanto los ministros como las ministras"; es obvio que resulta demasiado largo, y el Time es Force, como dicen Rafa Nadal y Elsa Pataki. Por lo tanto, recurramos a la solución asturiana: "les ministres". De este modo no ofendemos a nadie.
¿Qué ocurre, por ejemplo, cuando el sustantivo masculino no acaba en -o, y el femenino acaba en -a (ejemplo: profesor/profesora)? Está claro que no podríamos usar "les profesores", dado que sesgadamente estaríamos beneficiando (no sé cómo ni para qué) a los masculinos. Por lo tanto, en estos casos también recurrimos a esa preciosa terminación en -u a la que tan aficionados son también los asturianos (y las asturianas... les asturianes, vaya); de este modo, diríamos "lus profesorus" y nadie se rasgaría la vestiduras.
De este modo, cuando hablen Bibiana Aído, Urkullu o Feijoo, por ejemplo, oiremos cosas tan lindas como, respectivamente, "lus trabajadorus", "les vasques" o "les gallegues". Qué preciosidad. Qué orgulloso me siento de mi hallazgo, de cómo he ahorrado papel y tiempo a la gente del país. Además, ¿no empezó la Reconquista en Asturias? Pues reconquistemos el lenguaje, así, a lo bestia. Total, no creo que a nadie que diga "las miembras" le moleste gran cosa esta reforma.

(Aviso a los familiares de México: se avecina una nueva entrega de Estanislao de L'Oreal y Godofredo de Budianhe; será una versión sui generis de Apocalypse Now! titulada, muy apropiadamente Apocalipse Ahorita)

lunes, 14 de diciembre de 2009

Referéndum

Un conocido presidente de un club afirmó que alguien está matando a Cataluña. Todos lo pueden constatar si van por allí: gente oprimida, privada del derecho de expresión, de cátedra, de prensa, "machacados", sin libre albedrío. Sí, es así. Da igual que hayan acabado de estrenar las líneas de metro más innovadoras de España, que su renta per cápita sea de las más altas: los están matando. No sé quiénes (¿Será el Gobierno? ¿Acaso la caverna mediática españolista? ¿Acaso los chulescos manchegos, los perezosos andaluces, los aviesos leoneses?) pero es así.
Por lo tanto no es de extrañar que se convoque un peculiar referéndum en los municipios de mayor arraigo nacionalista de Cataluña, para así convencer al resto de España que quieren irse porque los están matando. Bueno, pues parece que el interés independentista no es gran cosa, ya que aun siendo una votación en que no se jugaban nada (porque cuando te juegas algo, las cosas cambian mucho; y sino, que se lo pregunten a Carod Rovira, cuando tuvo que retractarse de unas declaraciones ante la amenaza general de boicotear el cava, pues una cosa es independizarse así, en el vacío científico, y otra independizarte de tu propio mercado, lo cual es absurdo), sólo votó un 30% del presunto electorado... y eso que votaban los de 16 años, y que los inmigrantes fueron sabiamente aleccionados a depositar votos por el sí. Por supuesto, casi el 100% votó sí a la independencia. Pero, sinceramente, que sólo tres de cada diez catalanes de los municipios con más implantación nacionalista acudiesen a votar me hace pensar que a lo mejor a Cataluña no la está matando nadie. Me parece que el optimismo de los convocantes del referéndum es fingido: creo, sinceramente, que nadie con dos dedos de frente puede considerar la jornada el domingo como "histórica". Y si esa jornada es histórica, qué historia más diminuta, qué dimensiones más lilliputianas tiene la historia de Cataluña. Hacer esas afirmaciones ofende a Cataluña y a los catalanes. Y espero que, al menos en la intimidad, los convocantes reconozcan que esta estrategia es un error de bulto, pues no sólo es ilegal (que lo es, se quiera o no), sino que además los desautoriza per secula seculorum. Una vez más, la gran contradicción de este país: los teóricamente colonizados y oprimidos viven mejor que los colonizadores. Qué país más raro.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Una historia de apellidos


Estoy leyendo el último libro de Paul Auster, Invisible. Me cae bien Auster, y tiene legiones de lectores en España. Es curioso que los editores de aquí no hayan dado salida a ningún autor de su estilo, en el que la narración en estado puro predomina claramente sobre el lenguaje literario. Pero, ¿de qué me extraño? En España ningún editor editaría a Auster por "faltarle calidad literaria", me juego cualquier cosa a que dirían esto de él. Volvamos al libro. En las primeras páginas, el protagonista, Adam Walker, comenta a su interlocutor, el perturbador Born, que su apellido real no era ése, pero que un funcionario de inmigración le cambió el apellido al abuelo por ser difícil de pronunciar para él. El apellido era Walshinksky, posiblemente judío polaco. Estas cosas sucedían, o también sucedía que un Schmidt pasaba directamente a anglofilizar su nombre y convertirlo en Smith. Pero siendo un asunto de apellidos y de judíos, contaré una historia tan curiosa como inquietante.
En Austria, 1787, una ley prohibió a los judíos a conservar sus nombres tradicionales, que consistían en el nombre propio más el nombre del padre (ejemplo "Aaron Ben Mordehai"), y a cambiarlos entre un abanico de nombres degradantes que les pusieron los funcionarios imperiales. Por ejemplo, las familias pobres pasaron a llamarse Gross (grande), Klein (pequeño), Weiss (blanco) o Schwartz (negro), y también, en el colmo del humor negro y sádico de esos funcionarios, Esselkopf (cabeza de burro), Taschengregger (carterista), Glagenstrick (cuerda de patíbulo) o Schmalz (grasa). Como siempre, los ricos podían solventar esto pagando un buen dinero; así, surgieron los apellidos clásicos judíos Rosenthal, Shapir, Lilienthal, Blumenthal... todos relativos a flores y piedras preciosas. Según parece, los nombres más caros eran Kluger (sabio) y Fröhlich (feliz). Había que usar la exclusión hasta en esto.
En fin, que a veces en la evolución de un apellido pueden tener una influencia crucial tanto un funcionario con mal oído para las lenguas como un racista aburrido que no sabe cómo humillar a los que cree inferiores.
Los datos de esta historia provienen del libro La historia de los judíos, de Paul Johnson. Es muy informativo, muy entretenido y muy interesante, aunque hay que saber interpretar las opiniones personales y la ideología muy definida de este hombre, antiguo asesor de Margaret Thatcher... y también de Tony Blair. ¿Alguien se extraña?

jueves, 10 de diciembre de 2009

Nuevos inventos para lo cotidiano

He decidido animar a los inventores a que creen y patenten los siguientes inventos:
>El GEC (Guarro, Escupe en tu Casa) es básicamente una baldosa anti gargajos) las baldosas de las calles serán levemente cóncavas y elásticas, de modo que todo lapo expelido por persona humana rebotará hacia su expulsor.
>El AC-DC ( Amable Claxon-Desagradable Claxon ): habrá dos sonidos diferenciadores para que así, cuando pites amablemente a un conductor porque lleva la puerta abierta, no salga de su auto con una barra de hierro dispuesto a tronzarte las almas.
>Los ZAZ (Zapatos Anti Zurullos): tendrán un sensor de olores y un sónar; cuando el zapato se acerque a la zona minada, emitirá un alarido que te dejará petrificado y no pisarás el emplasto de la acera.
>El TC (Tostaor Cantaor): cuando la tostada empiece a quemarse sonará la sintonía de Kiko Veneno "Fuego, en el monte de Venus yo me voy a quemar...".
>El imprescindible MCA (Móvil Claustrofóbico Autodestructivo): un dispositivo interno informará al propio móvil de estar en un espacio reducido; si su propietario se pusiese a hablar en este espacio (bar, bus, ascensor), el móvil se licuará como un reloj de Dalí.
>Siguendo con móviles, debe inventarse cuanto antes el IPH (Intercambiador de Politonos Horteras); siempre que suene, por ejemplo, Loba de Shakira, o Bisbal, Rosa, Bustamante, Paulina Rubio o Carlos Baute o el himno del Barça, el intercambiador modificará el politono hasta transformarlo en La Chevecha por los Tres Sudamericanos: nadie ha dicho que la vida tenga que ser fácil ("qué chabocha la chevecha que che chube a la cabecha, anda chaba chube chibe otro vacho de chevecha...).
>La LSDS (Losa Serradora Doctor Scholl): adecuada especialmente para las chonis que bajan al centro con unos taconazos de vértigo y el equilibrio de un rinoceronte en la cuerda floja; la losa inteligente serrará el tacón hasta dejarlo en tres centímetros, y así se evitará un ingente gasto de la Seguridad Social en patologías de espalda, planta del pie y tobillo.
>El IAPN (Inhibidor de Anuncios de Perfume Navideños): toda vez que empiecen a salir mujeres sonrientes con aspecto de haberse acabado de despertar, susurrando palabras en francés, el inhibidor cambiará estos anuncios por otros de Ikea o H&M, que serán analizados semiológicamente por el televidente. Al parecer debe inventarse también un inhibidor para los anuncios de Ikea y H&M (IAIHM).
>El COPRORI (Culturizador Oligatorio para PROgramas Rosa Infumables): el dispositivo inteligente de la nueva tele aún por inventar desviará hacia los documentales de la 2 todo programa en que se oigan las siguientes palabras en un margen de un minuto o dos: Belén, Esteban, mentistes, cenastes, vendistes, exclusiva, Campanario, Ambiciones, Gran Hermano, Karmele, yo-ma-to. Si aparecieran todas las palabras en ese lapso de tiempo, la tele quedará fija durante dos semanas en un documental apasionante sobre la vida (a)sexual de los leones marinos en la Patagonia.
¿A qué esperáis, industriosas gentes de España? ¡Inventadlos ya! Y si se os ocurre otro artilugio crucial para esta vida que llevamos, comunicádmelo. Esto no es un blog: esto es una necesidad humana, una ONG del ciudadano oprimido del presente, una plataforma insolidaria con todos los gaznápiros que pululan en nuestras vidas. Sea.

viernes, 4 de diciembre de 2009

El gran Gary Larson

Una de las mejores cosas que me pasaron en los EE UU fue conocer las tiras cómicas de Larson, la serie antológica titulada The Far Side. En ella, este norteamericano del estado de Washington nos presentaba un mundo surrealista en que las relaciones de los animales y las personas se ven como a través de un espejo, y en que se mofa de todos los tópicos de la vida norteamericana. Hay multitud de tiras con vacas, perros, señoras con gafas de los años cincuenta, serpientes, científicos, revisiones históricas y momentos detenidos en que estalla la carcajada. Posiblemente no sea un humor para todos los gustos, si bien muchas veces me recuerda a Quino, y posiblemente en muchos casos haya que conocer bastante la cultura de los EE UU para captar la gracia. Este es mi pequeño homenaje a este pequeño genio de las tiras cómicas. Ahí van dos de mis favoritas:
En esta se lee: "De repente, creando una absoluta confusión en la festividad, Ujang empieza a tocar "Stardust""

En la de la derecha se lee: "Aunque la mayoría de los historiadores lo desconoce, Guillermo Tell tuvo un hijo mayor y menos afortunado llamado Warren" (El niño le dice a su padre: "¡Vamos, papá! ¡Tírale a la manzana!
¡Tírale a la manzana!").
Siempre me viene una a la memoria: Se ve a dos pilotos de un avión de rescate y abajo, una isla desierta donde un náufrago ha grabado en la arena un enorme "help" algo incompleto. El piloto le dice al copiloto: "Cancela la operación. Me parece que dice 'Helf'".


Lecturas navideñas


Me permito recomendaros algunas de mis últimas lecturas, que están siendo abundantísimas, ya que todo el tiempo que paso en mi rehabilitación de magnetoterapia (veinte sesiones, nada menos) lo utilizo en la lectura. Ya sabéis, insensatos: si me hacéis caso y los compráis y
leéis, tal vez sea un motivo más para odiarme. De entrada, para los amantes del relato corto, aconsejo la lectura de Crímenes, del venezolano Barrera Tyszka (ed. Anagrama), ya que, aparte del tono misterioso general de los relatos, nos ofrece una visión novedosa de la Venezuela enfrentada entre chavistas
y no
chavistas. Interesante. Y también, por qué no, siguiendo con el mismo género, Pájaros de América, libro de Lorrie Moore que fascinó a la crítica, haciéndola portadora de la antorcha que llevaron Ford, Carver o Wolff, casi nada. Sólo puedo decir que un autor que titule uno de sus relatos Gente así es la única que hay por aquí: farfullar canónico en oncología pediátrica tiene por fuerza que estar muy seguro (segura, en este caso) de
sí mismo(a). Este fue, dicho sea de paso, el relato que la hizo famosa en círculos literarios
influyentes.
Sin embargo, de recomendar algo de Lorrie Moore, prefiero quedarme con esa deliciosa novela
que es Al pie de la escalera, un auténtico placer dejarse llevar por Tassie, la narradora, con su humor irresistible, sus comentarios sorprendentes, incisivos, inteligentes, y su familia muy excéntrica, muy judía, muy adorable en su alteridad.
Vuelvo a aconsejar Indignación, aunque ya hablé antes de esta pequeña gran joya de Philip Roth... y me pregunto qué tendrá ese apellido para que salgan tantas personas relevantes: Philip, Joseph, Henry y... Ariel Rot(h), uno de mis rockeros favoritos, y hermano de la supermusa hipermoderna y megasexi de los 80, Cecilia Rot.
No puedo dejar de lado Años de guerra, de Vasili Grossman; los lectores españoles debemos estar muy agradecidos a Círculo de Lectores por habernos dado a conocer a uno de los autores
fundamentales del siglo XX. Como el título indica, son escritos (novelas, relatos, crónicas) sobre la invasión alemana, la resistencia y la victoria final. Si alguien ha leído Vida y destino y Todo fluye tal vez deba completar sus lecturas con este libro.
También, y aunque es bien conocido, recomendamos, en otro subgénero, Aurora Boreal de Asa Larsson. No, no es familiar de Stieg Larsson, pero también es sueca, y también es novela negra: paradójico que salgan tantos crímenes y tanta sangre en un país tan pacífico y anodino. ¿Qué tendrá el asesinato, que tanto atrae? Por cierto, ¿conocéis a Gary Larson, el dibujante de tiras cómicas norteamericano? Preparo una entrada sobre él. Y ya que estamos en la novela negra, pues una ambientada en Vigo, La playa de los ahogados, de Domingo Villar. Hay que hacer de Vigo una ciudad literaria, pero ya, antes de que acabe sucumbiendo bajo tantas humanizaciones.
Felices lecturas, y recordad: que no me entere que compráis algo de Losantos o César Vidal.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Mis hermanos

Ahí estamos los cuatro, en el mes de julio de 2002, las bodas de oro de mis padres, en el porche de la casa de As Sinas. De izquierda a derecha, y reproduciendo el orden en que fuimos naciendo, Jose (así, sin acento; todo el mundo le llama Javier, o Jai, su nombre de batalla), Maria (así, también sin acento, aunque todo el mundo le llama Reyes), Susa (Susana es su nombre, claro) y yo, el benjamín, que es como nos llamaban antes siempre a los más pequeños: hoy en día creerán que es por beber botellitas de champán, y no por la referencia bíblica. Ahí estamos, siete años atrás, y sé que debo rendirles un pequeño homenaje a estos tres "pelouros", ya que lo que yo soy se debe en gran medida a las influencias de ellos. Por ejemplo, es difícil que yo fuera un aficionado a la Historia, que me interesase la política, que me hubiese fascinado siempre la música y las artes en general, que me convirtiese en lector compulsivo, si no hubieran sido ellos mis hermanos: en mi mente siguen parpadeando aquel álbum de cromos de Historia del Arte, aquella deslumbrante primera canción de Led Zeppelin, aquellas enconadas discusiones sobre el PC (el Partido, no el ordenador), aquellas canciones de Serrat y otros cantautores, aquellas novelas de Los Cinco y Los Siete Secretos que devoraban (y yo alucinaba: ¿cómo podían leer libros con tanta letra?), las unánimes películas de los ciclos de Bogart y Hitchcock en la vieja tele Kastell en blanco y negro, una conversación inolvidable sobre los almogávares, el rpimer cómic de Mafalda, los paseos en piragua que se antojaban travesías oceánicas...
Los padres te dan el bagaje ético, y ejercen su influencia cultural, por supuesto. Pero gracias a mis hermanos tuve un temprano descubrimiento de esas pequeña cosas (que diría Serrat) que un día me iban a marcar. Es la ventaja de ser el pequeño, y también de tener la suficiente curiosidad como para querer saber cosas. Es curioso, además, ese cóctel genético que somos, pues todos tenemos algún rasgo compartido... pero me figuro que eso ocurre incluso en las mejores familias. Al final, cada uno elige un camino, pero este camino estará siempre mediatizado por ese aire que respiraste de pequeño. Es difícil escribir sobre personas tan próximas: arduo encontrar el tono, complicada la elección de palabras para no pasarte o con el miedo de no llegar. En fin, que os agradezco mucho todo el bagaje, queridos "pelouros" (también es difícil traducir este apelativo gallego). Espero que penséis lo mismo de mí. Y si no, ojo, que pronto nos veremos.

(A mis hermanos)

lunes, 30 de noviembre de 2009

Historia de navidad de Paul Auster/Tom Waits


Esta escena es el final de la película Smoke (1995) de Wayne Wang. Antes del fin, dos actorazos como William Hurt y Harvey Keitel conversan, hasta quedarse en silencio, y sonreír mientras fuman. Acto seguido, cuando la película ya ha acabado y van saliendo los créditos, el director nos regala un cuento de Navidad de Paul Auster en imágenes, con la canción Innocent when you dream de Tom Waits
Si os gusta, la canción pertenece al imprescindible álbum Frank's Wild Years, que completaba la trilogía comenzada en Swordfishtrombones y cerraba el no menos célebre Rain Dogs. Esta es la letra:

The bats are in the belfry
the dew is on the moor
where are the arms that held me
and pledged her love before
and pledged her love before

Chorus

It's such a sad old feeling
the fields are soft and green
it's memories that I'm stealing
but you're innocent when you dream
when you dream
you're innocent when you dream

running through the graveyard
we laughed my friends and I
we swore we'd be together
until the day we died
until the day we died

Repeat Chorus

I made a golden promise
that we would never part
I gave my love a locket
and then I broke her heart
and then I broke her heart

Repeat Chorus

Y este es el cuento navideño de Paul Auster protagonizado por Harvey Keitel:

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domingo, 29 de noviembre de 2009

Disparates culturales en universidades de los EEUU

Un profesor de una universidad norteamericana, especialista en Humanidades, sacó en la red hace años las increíbles barbaridades que escribían sus alumnos en los exámenes. Quede claro que estos alumnos cursaban un equivalente a tercero de carrera aquí en España, y también que el profesor ensambló unas barbaridades con otras para completar texto. Veamos algunos casos:

>"El Antiguo Egipto estaba habitado por momias, y escribían en hidráulicos. Vivían en el Desierto de Sarah y viajaban en camelot. El clima del Sarah es tal que los habitantes tienen que vivir en otros sitios, así, ciertas áreas del Sarah están cultivadas por irritación. La mujeres llevaban una prenda llamada calasiris. Eran vestidos rectos, que empezaba en los pechos, que colgaban hasta el suelo."
La traducción pierde otra cantada: "Sarah Dessert" es literalmente "Postre de Sarah". "Desierto" y "postre" son muy similares: "Desert" y "dessert", respectivamente. No tiene precio el uso del relativo con la palabra "pechos".

>"Hitler, un líder nazi de la Alemania comunista, creó un movimiento anti-semántico promovido por la terrorífica Gazpacho, y atacó Rusia con la "Operación Barbarella".

La confusión ideológica de Hitler es impresionante, así como su odio a las palabras y sus sicarios, con nombre de sopa fría. Se die que la rama más radical de este grupo se llamaba Salmorejo.

>"La Biblia está llena de episodios interesantes. En el primer libro, el Guinessis, Adán y Eva fueron creados de un manzano. Uno de sus hijos, Caín, preguntó:"¿Soy yo el hijo de mi hermano?""
Hombre, Caín debía ir al psicólogo, eso es obvio. Y el libro, el Guinessis, no sé si le vino por la cerveza irlandesa o por el libro de los records.

>"Moisés llevó a los esclavos hebreos al Mar Rojo, donde hicieron pan ácimo, que es pan sin ningún ingrediente. Después de tomar los Diez Mandamientos en el Monte Cianida, Moisés murió antes de entrar en Canadá."
No compren ese pan. Por cierto, en cuarenta años sí que les dio tiempo a llegar al Canadá: Canaán se les quedaba muy pequeño..

>"Salomón tuvo 300 esposas y 700 puercoespines"
Confunde "concubines" con "porcupines". Además de extremadamente salaz tenía un toquecillo zoófilo, este Salomón. No me extraña que cantara salmos.

>"El conflicto entre israelíes y parisinos causó una crisis. Satán Hussein invadió Kiwi y Sandy Arabia"
"Sandy" (arenoso) parece más adecuado que "saudí". No sé por qué ese Satán Hussein odiaba los kiwis. No sé qué les pasará a los de París con los de Palestina.

>"Sócrates fue un famoso profesor griego que iba por ahí dando consejo. Lo mataron. Murió de una sobredosis de cicuta. Tras su muerte, su carrera sufrió un drástico declinar."

Cualquiera podría pensar que Sócrates era una especie de Jimmy Hendrix; sin embargo la carrera de Hendrix siguió siendo próspera pese a su muerte. Obvio.

>"Un mito dice que la madre de Aquiles lo sumergió en un río hasta que se convirtió en intolerable. Aquiles aprece en La Ilíada de Homero, quien también escribió The Oddity (La Rareza). Homero no fue escrito por Homero sino por otro hombre con ese nombre."

Sigue el misterio de Homero. ¿Era ciego o estaba ciego? ¿También se hizo intolerable? No es de extrañar que escribiera The Oddity en vez de The Odissey.


Bueno, viendo estos ejemplos, ¿nadie siente pánico? ¿Nadie cree que las Humanidades desaparecerán, como aquellas asignaturas medievales que hoy en día nos parecen tan exóticas? ¿Nadie se horroriza de que en un futuro nadie sepa, ni siquiera, que El Quijote escribió a Cervantes?

¿Aforismos? No, gracias

Si alguien quisiera regalarme un libro, debe saber que hay tres tipos de libros que nunca leería. El primero, todo asunto de autoayuda de cualquier estilo; el segundo, todo lo que hayan escrito César Vidal y Alfonso Ussía; y, por último, los libros de aforismos.
¿Que qué me pasa con los aforismos? Antes de decir nada, que conste que reconozco el trabajo y la concentración que debe suponer exprimirse el cerebro para producir una brevísima idea que intente encerrar un universo en ella. Pero es que me hablan de aforismos y recuerdo mis quince años, con aquellas frases de Tagore escritas en las carpetas de mis contemporáneos (más bien, contemporáneas), sobre todo aquel de las lágrimas y las estrellas, que me caía al estómago tan pesado como las descomunales milhojas de la pastelería La Pili de Ponferrada. No, no me van los aforismos, me resultan pretenciosos, y sólo me veo capaz de asimilar un par de ellos al día para no intoxicarme de sapiencia. Qué decir, pues, de trescientos en fila... Ni hablar.
Sin embargo sí hay algunos aforismos que me gustan, y que no tienen nada que ver con lo trascendente, con lo pretendidamente reflexivo. Algunos de Woody Allen, o de Groucho Marx, por ejemplo, me parecen geniales. Pero para poner un ejemplo, parafraseo (el contenido es aproximado: no los recuerdo de memoria) dos de mis favoritos, ambos de Les Luthiers, como no podía ser de otro modo. Ambos tienen ese sabor oriental que los hace más aforismos todavía:
"Buscarás el Conocimiento en Shi-ho. Buscarás la Trascendencia en Waba-si. Buscarás la Espiritualidad en Hoku-Yu. Pero la Paz... La Paz se encuentra en Bolivia."
"Anoche vi cómo desde el estanque de mi jardín se elevaba un dragón rojo con cuyas alas abrazaba la Luna... Tengo que beber menos."
Tal vez estéis en desacuerdo conmigo, pero para gustos...

sábado, 28 de noviembre de 2009

Inquietantes Papás Noel

Hay un signo claro de que llegará la Navidad. ¿Es acaso el despliegue de turrones y mazapanes en los supermercados? No. ¿Es, pues, la instalación del alumbrado navideño e nuestras ciudades? No, no. ¿Es entonces la proliferación de anuncios de juguetes en la tele? Pues no, no, no. El signo de los tiempos, la llamada al ciudadano de que llega ese tiempo de reencuentros, broncas durante las cenas familiares, excesos etílicos y subidas de azúcar en sangre y colesterol descomunales, es, nada más y nada menos, la aparición súbita de Papás Noel (¿Papás Noeles? No sé cómo se conjuga este sintagma nórdico con renos voladores) en las fachadas de los edificios. Y ojo con ellos. Los hay pequeños, colgados de balcones o ventanas, que más bien parecen haberse ahorcado viendo el trabajón que
se les avecina; otros, más grandes, en cambio, parecen estar a punto de entrar en las casas y desvalijarlas, pues si no, ¿para qué llevan esos sacos vacíos? Sí, esa moda nefanda del Papá Noel equilibrista en exteriores de fachadas produce un efecto perturbador, inquietante, en los viandantes. Si Stephen King consiguió con It que todos los niños temieran a los payasos de circo, este colgamiento navideño en boga acabará por conseguir que acabemos denunciando a ese tal Noel del robo acaecido en nuestros hogares, o que lamentemos su auticidio por haber nacido en una familia desestructurada, sin padre ni madre, sólo conviviendo con renos con nombre propio a los que les da por volar: a saber qué se tomarán los puñeteros renos. Por favor, no contribuyáis a la alarma social: no colguéis esos muñecotes en las fachadas o algo va a acabar mal algún día. Y que no se os dé por meter muñecos a tamaño real de los Reyes Magos por las chimeneas, porque al final, es obvio, el pobre Baltasar acabará en la cárcel acusado de allanamiento de morada, y los otros dos (uno rubio, uno castaño), de rositas.

Eugenides>Coppola>Air: una canción

En 1999 Sophia Coppola dirigió su primera película, Las vírgenes suicidas, basada en la novela de Jeffrey Eugenides del mismo título. Es una buena película, como es bueno el libro, y tiene alguna de esas frases que se te quedan, como cuando un médico pregunta a una de las niñas, Cecilia, por qué va a querer suicidarse una niña de su edad, y la niña le responde, más o menos: "Usted nunca ha sido una niña de trece años". Salen también Kathleen Turner (qué tristeza verla ahora, a aquella musa erótica esplendorosa de Fuego en el cuerpo), James Woods y unos jovencísimos Josh Harnett y Kirsten Dunst, sí, la novia de Spiderman.
Acaba la peli y uno se va a levantar, pero de repente surge una canción que te deja clavado al asiento. Lo primero que hice fue averiguar de quién era aquel tema. Lo descubrí pronto: es de Air, un grupo fetiche para esta directora, pues también su música estuvo presente en Lost in translation. Este es un montaje de la película con el tema, titulado Playground love, es decir, "Amor del patio de juegos". Una canción evocadora, cálida, envolvente, con un sonido muy a lo Beatles del Álbum Blanco, con ese tono microfónico, esos ambientes cargados y etéreos a la vez. "I'm your high school lover and you're my favourite flavour...You're my playground love..." Eres mi amor del patio de juegos. Preciosa. A ver si os gusta.


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viernes, 27 de noviembre de 2009

Una canción de Elliott Smith

Una de las viejas canciones de ese hombre triste, atormentado, abanderado del sad-core, de ese hombre que murió en tan extrañas circunstancias (tengo una entrada del 25/03/2008 que comenta estas circunstancias), y del que está saliendo ahora en YouTube material casero. Una de las joyas de Smith es ésta, Between the bars, es decir, Entre rejas, del álbum Either/Or. Escuchadlo, merece la pena. Qué lástima que ya no esté entre nosotros para seguir componiendo canciones así:

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lunes, 23 de noviembre de 2009

La indignación de Philip Roth


El autor norteamericano Philip Roth, creador por ejemplo de Pastoral americana, La mancha humana o Me casé con un comunista, es una eminencia literaria a nivel mundial, y es también la voz más profunda, el cronista decisivo de la historia norteamericana del siglo XX, y asimismo un referente moral y político de este país. Así pues, no es de extrañar que no le den el premio Nobel (que no es un premio promovido por una marca de tabaco bajo en nicotina y alquitrán, aunque a veces lo parezca).
Su obra más reciente, Indignación, demuestra a las claras todo lo que he dicho, y recomiendo encarecidamente su lectura. En esta novela se relata la historia de Marcus Messner, un
estudiante de origen judío que va a una universidad del Medio Oeste (quintaesencia del conservadurismo) en 1951, y ahí entra en confrontación con los valores sempiternos, es decir, ultraconservadores, de la América Profunda. Es difícil destacar unas partes sobre otras, porque, a diferencia de la verborrea insufrible que nos acosa en toda edición actual, Roth va al grano y elimina lo superfluo. La lucha titánica de Messner contra fuerzas superiores, la atmósfera opresiva en que quiere sobrevivir, se antojan excesivos para un joven librepensador y ateo como él. La referencia histórica es la Guerra de Corea, traumática como pocas en la historia de los EE UU, y su sombra se proyecta sobre todos los jóvenes del campus, ya que fracasar o transgredir puede significar ser alistado como carne de cañón. Para la memoria, la tensa discusión entre Messner y el decano Caudwell, lucha de ideologías homérica, y la relación con Sylvia, con todos los interrogantes. Roth no sólo nos circunscribe a la gran historia, sino también a la microhistoria, es decir, a las leves variaciones sociales, como por ejemplo la actitud de los jóvenes ante el sexo en el año 1951, o el miedo de las autoridades a que los jóvenes no participen en círculos sociales integradores y "gregarizantes", o el antisemitismo latente en esa sociedad calvinista: nadie como él puede abrirnos los ojos, nadie como él desmenuza la urdimbre que constituye una sociedad. El final de la novela es sobrecogedor: no puedo contarlo, sería una traición. Roth es un genio literario. Por eso, no ganará el Nobel. Eso queda para otros. Y a veces no puedo evitar exclamar: ¡qué otros! Como decía Borges, mejor que se dediquen a la dinamita, que es como empezaron.
(A Tomás Ruibal, por los cafeses literarios)

domingo, 22 de noviembre de 2009

Dictámenes judiciales

Imaginaos que os vais de vacaciones, y que al cabo de dos semanas volvéis a vuestro piso alquilado, y éste está tomado por unos okupas. En otros países, simplemente los inquilinos llamarían a la policía, y ésta desalojaría, como fuese, a los ocupadores ilegales. Pues en Barcelona va a ser que no. Un juez de esta ciudad protege a los invasores porque son desheredados de la tierra. Sin embargo, los que alquilan el piso y pagan religiosamente ese alquiler porque de no hacerlo perderían sus derechos sobre ese piso de protección municipal (ubicado en el barrio del Raval, el más marginal del centro de Barcelona, o sea que haceos cuenta de los ingresos de los alquilados) tienen que ver cómo esos okupas tan ideales y majos les tiran los enseres por la ventana. ¿Esto cabe en alguna cabeza? esto es indignante, y creo que sólo puedo hallar una explicación lógica si me circunscribo a la ciudad en que han sucedido los hechos: ciudad en la que, por unanimidad de la corporación, cualquiera puede pasear en bolas por sus calles si sale de las narices o de otro lado.
A mí me parece que Barcelona quiere convertirse en una especie de Arcadia del siglo XXI, un lugar angelical en que sus habitantes rechazan a los toros (Barcelona llegó a tener tres plazas de toros estables en tiempos cercanos), usan la bicicleta como si fueran holandeses (en mi última visita pude percibir la irritación de muchos ciudadanos ante el abuso de los usuarios de velocípedos, que se creen con derecho a meter sus bicis hasta en los teleféricos, y a circular a toda pastilla por las aceras), y el nudismo es un objetivo generalizado a corto plazo (ahora vienen las quejas de los ciudadanos por algunos que se pasean por toda Barcelona en pelotas). Como siempre en este país se confunde la gimnasia con la magnesia: nadie es un criminal porque le gusten los toros, ningún okupa es un héroe de la clase trabajadora porque ni trabajan ni tienen la intención (y además, no es que sean precisamente unos angelitos) , nadie tiene por qué desnudarse en público si no le gusta (y ahora vienen los lamentos por las repugnantes fotos de prostitución en el centro del Barcelona, pero ¿alguien se puede extrañar?), y nadie debe confundir los términos: sintiéndolo mucho, nudismo no equivale a izquierdismo y progresía, y si no, infórmense de quiénes popularizaron el nudismo en Occidente: los nazis. Y salvaguardar a unos okupas que le quitan la vivienda a gente trabajadora que las está pasando canutas no es de un izquierdista: es de un auténtico y genuino gilipollas.

Presentaciones y promociones



A finales de octubre presenté en Ponferrada los libros Amaranta y otros cuentos y la novela Detrás de un retrato. Nunca habíoa hecho una presentación en un local tan lujoso, el de Caja España de Ponferrada. Tras diversas vicisitudes, tuve que recurrir a un amigo familiar, Juan Fernández, que sale en la foto a mi derecha, para que me presentase. Y vaya si me presentó. En realidad, lo mejor de la charla fueron sus palabras: Juan es una persona de una cultura inmensa y una ironía realmente resultona, consecuencia de su inteligencia destacada. Desde aquí quiero agradecerle el esfuerzo y el embolado. Además, Juan tiene también la virtud de ser hermano de mi querida amiga Lucía (que sale en la foto conmigo y con mi hermana Susana), con lo cual no puede ser mala persona. Todo salió bien, y
después del acto, del acto literario, entendámonos, nos fuimos a tomar algo. En fin, que muy bien: muy emotivo, con mis padres, esposa, hijos, hermanos, cuñada, amigos y otros inidentificados. Saludo desde aquí a Santiago Macías y a Elena, dicho sea de paso, que tuvieron el detalle de asistir. La pena fue que no pudieran asistir mi hermana Reyes, que tenía un compromiso con Médicos Sin Fronteras, ni Amparo Carballo, la editora, por problemas personales muy delicados.
El pasado jueves hubo otra presentación de las mismas obras, ésta en un ambiente menos solemne, más informal. De hecho, la gente que asistió me conocía tan bien que preferí que nadie me presentase. Fue en la librería Versus (foto de abajo), de Vigo, y mil gracias a sus dueños, Juan y Sabela, dos personas entrañables y necesarias en este mundo de analfabetos funcionales. Fue
breve, anecdótico y amable, nada de parlotería pseudointelectual, a la que recurro sólo ante desconocidos, no vayan a pensar que por ser desconocido soy burro. Después, también celebramos, por supuesto. Tal vez demasiado. Yo, al día siguiente estaba un poco destrozado. Pero gracias, compañeros del Rosais II, gracias, amigos de Chapela y gracias, Dulcina y todo el resto.
Y el viernes me llamó Belén, del programa San Viernes de la cadena Localia. Hablé por teléfono en abierto mientras Belén mostraba los libros a la audiencia. Creo que mañana lunes estará colgado el programa en la red, así podré oírme la voz de gilipollas que tengo, ésa que ni me reconozco cuando oigo. Muchas gracias por el apoyo, Belén: ojalá acabes en Cuatro. Bueno, al menos me estoy promocionando un poco, yo, con lo vago que soy para estas cosas.
Ah, por cierto, si alguien está interesado en saber más sobre los libros, o incluso en adquirirlos, puede ponerse en contacto con Ediciones Hontanar a través de la su página web. En Vigo Detrás de un retrato sólo están a la venta en las librerías Versus y Cartabón (Amaranta está también en Tanco de Orense y Couceiro de La Coruña), por lo que difícilmente los podréis verlos por ahí, a no ser que vayáis a Ponferrada, a la librería Solana, que es la casa editora además de Ediciones Hontanar. Pues nada, hasta pronto.
(A Juan y Lucía)

viernes, 20 de noviembre de 2009

Concierto indie en Vigo



El pasado miércoles fuimos Carola y yo al campus de Vigo (el CUVI) para ver la actuación gratis de I Am Kloot, concierto de cuyo conocimiento tengo que agradecer a mi amigo Juan Castaño, alias John Brown. El que no conozca el CUVI tendrá al llegar las mismas sensaciones que si un tipo de Río de Janeiro va a Brasilia: lugar solitario, desolado como un paisaje de Chirico, fantasmal y de altísimo diseño arquitectónico. Pues entramos en el pequeño teatro, y antes de I Am Kloot, había un trío actuando, dos hombres y una chica jovencita. A mí la voz de uno de ellos me sonaba muy
familiar, y las melodías me recordaban a Jonathan Richman. Resultó que al final me gustó más este trío que I Am Kloot. Y por fin descubrí quiénes eran: el cantante es Stanley Brinks, otrora miembro del dúo Hermann Dune; los otros dos componentes eran una cantante francesa, Freschard (sale en la foto con Brinks) y el último se llama Ish Márquez, neoyorquino y profeta de algo llamado Anti-folk. La música que hacen implica hacer una coctelera con el Tom Waits más pausado, el Johathan Richman de siempre y los inicios de Hermann Dune, con un toque cercano y naif que tanto a Caro como a mí nos encantó. Tuve la suerte de poder hablar brevemente con Brinks y Freschard, y me compré uno de los CD que vendían (me arrepentí de no haberles comprado todo). Sólo puedo decir que me habría gustado invitarlos a casa a cenar: gente cercana, simpática, encantadora, distinta a todos los gilipollas que merodean el mundo de la música.
Después, I Am Kloot, grupo que sigo desde los inicios, con aquel CD titulado Natural History que tanto me gustó, y con el siguiente álbum (el álbum negro, le llamo yo), sencillamente maravilloso. Pese a ser muy pocos los asistentes, tocaron lo mejor de lo mejor; de
hecho, la primera canción fue la inigualable From your favourite sky, y luego vnieron To you, Strange arrangement of colours, Storm coming y algunas otras del próximo álbum, que saldrá en septiembre, y que promete mucho. Yo, por si acaso, por 10 euros me compré un CD doble con rarezas y caras B, que está de maravilla. Ah, lo siento, chicos: haber ido. Por cierto, el líder de I Am Kloot es un tipo realmente simpático e irónico, y llevó con gran aplomo todos los problemas que hubo con los amplificadores. Qué tíos más majos. Y qué buenos son. Gracia, Juan Castaño, tú que iluminas esta comunidad autónoma desde las cercanías del legendario río Con.
En fin, que Vigo, ciudad vilipendiada como pocas, te da la posibilidad de acceder a estas músicas diferentes y auténticamente indispensables para gente como yo. El año pasado, sin ir más lejos, actuó en este mismo festival Micah P. Hinson, y hace unos años, CocoRosie. Pues eso, si queréis ver a Shakira, La Oreja de Van Gogh y Paulina Rubio, podéis ir a La Coruña; pero si queréis ver a Leonard Cohen, Stanley Brinks, Russian Red, Quique González, I Am Kloot y otros, tendréis que venir a Vigo. Vigo a veces me mata, pero a veces la quiero tanto...

(A Juanito Castaño, The Searcher)

lunes, 16 de noviembre de 2009

Títulos estrambóticos de canciones country


Esta lista me la dio hace muchos años (existía el COU) un alumno exepcional, Antón, hijo del escritor gallego de literatura infantil y juvenil García Teijeiro. Estos son, lo creáis o no, los títulos de algunas canciones country, que traduzco para que no sea tan engorrosa su lectura. Tratan muchos temas, aunque predominan el del amor, el desengaño y la metafísica desde un punto de vista cuando menos peculiar; estos son algunos de los logros de algunos cantantes del Medio Oeste (Mid-West), esos a los que el resto del país llama rednecks (es decir, llanamente, "paletos"):

>Sinceridad aplastante: "Sácame la lengua de la boca porque te estoy besando para despedirme"
>Lógica MidWest: "¿Cómo puedo echarte de menos si no te vas?" y
"¿Cómo puedes creerme cuando digo que te quiero si sabes que siempre he sido un mentiroso?"
>Dilemas redneck: "No sé si matarme o ir a jugar a los bolos"
>Tremenda metáfora, compañero: "Tiré de la cadena de mi corazón para echarte de mí"
>¿Admiración o resquemor? : "No la llevaría a una pelea de perros porque temo que ella ganaría"
>Familia desestructurada: "Mama, coge el martillo (hay una mosca en la cabeza de papá)"
>Desesperación por lo humano y divino: "Me duele la cabeza, me apestan los pies y no amo a Jesús"
>Sinceridad abrumadora: "Eres la razón por la que nuestros hijos son tan feos"
>Dolorosa metáfora carpintera: "Sólo fuiste una astilla cuando me deslizaba por la barandilla de la vida"
>Gracias al transporte divino ( Greyhound es una compañía de autobuses): "Gracias a Dios y a Greyhound ella se ha ido"
>Cuernos agrarios: "Mi John Deere rompía tus campos mientras tu Dear John me rompía el corazón"
>Generosidad asquerosa: "Si mi nariz estuviera llena de centavos, me los sonaría sobre ti"
>Metáfora trascendente: "Sólo soy un bicho en el parabrisas de la vida"
>Paradójica venganza Mid-West: "Si no me dejas en paz, encontraré a alguien que lo haga"
>Amnesia Mid-West: "Sigo olvidándome de que me olvidé de ti"
>Imagen visionaria: "No puedes patinar en una manada de búfalos"
>Amor puro y verdadero: "Tengo gomina en las orejas y las gafas se me están escurriendo pero puedo verte tal como eres" y "Cuando te vayas, sal caminando hacia atrás para que así crea que estás entrando otra vez"
>En fin...: "Yo le cambié el aceite y ella cambió mi vida"
>Imaginería religiosa y vaquera: "Fui cazado a lazo y arrojado por Jesús al corral del Espíritu Santo"

En fin, en fin. Cualquiera que piense que esto no es cierto está en un error. Yo tampoco me lo creía hasta que empecé a rastrear algunos títulos. Fascinante, ¿no? Desde que leí esto hasta tuve que dejar de mofarme de las letras de Mecano ("entre el cielo y el suelo hay algo con tendencia a quedarse calvo" es una de sus perlas). Siempre hay alguien que te supera en todo, ¿no?

sábado, 14 de noviembre de 2009

La verdadera historia de Moisés

Todo estaba preparado para la entrada en la Tierra Prometida: la cinta, el champán, la azafata con las tijeras sobre un cojín... Todo. Al día siguiente entrarían las tribus en esa tierra, comandadas por Moisés. Cada tribu llevaría una indumentaria distintiva: la de Levi, iría de blanco; la de Dan, horterillas ellos, de azul y granate; la de Benjamín, blanquinegra; Moisés presidiría con un vestido a rayas blancas y rojas. Sí, todo estaba listo.
Moisés subió a un monte cercano, pues sólo desde los montes se podía acceder a Dios, lo cual prefiguró de algún modo el Wi-fi. Pero desgraciadamente Dios en ese instante tenía escalofríos, dolor de cabeza, malestar general y fiebre. Aun siendo omnisciente, no se le había ocurrido crear
el Tamiflu al séptimo día. Y además de ese estado general, estaba de muy mal humor, como era habitual en Él. Esa llamada intempestiva le tocó las narices, y súbitamente le dijo a Moisés que de Tierra Prometida, nada. Moisés, anonadado, expuso que había guiado al Pueblo desde Egipto, habían seguido una dieta monocalórica de maná durante cuarenta años, había luchado contra las herejías... ¿y ahora eso? Dios le dijo:
-Calladito, ¿o no te acuerdas de Gomorra? Además, esa túnica que llevas te va a dar mal fario, Moisés.
Moisés bajó el monte desolado. Allí le esperaba Mordecai, su hijo, pues había tenido un hijo en la travesía.
-Dile a tu tío Aarón que se prepare, que va a ser él quien corte la cinta.
Mordecai se quedó callado, y atónito, aunque como había estado experimentando con ciertas hierbas y estaba un poco flipado, tal vez lo debíamos etiquetar de "acónito".
Al día siguiente, tras estrellar la botella de champán contra el costado de un camello, como es protocolario en toda inauguración (ese camello tampoco pudo entrar en Canaán dadas las lesiones sufridas), las tribus fueron desfilando: los de blanco, entonando un himno en que se definían como caballeros del honor; los blaugranas, entonando: "Tot Canaán és un clam..."; los de rojo, afirmando a sus asociados que nunca caminarían solos... y así sucesivamente fueron pasando todos. Todos menos Moisés, sentado sobre una piedra con su túnica a rayas rojas y blancas, y el camello, al que le esperaban largas sesiones de rehabilitación. Mordecai, que ya no estaba acónito, se le quedó mirando un instante y le dijo:
-Papá, ¿por qué somos de este equipo?
El cielo se abrió repentinamente, y Dios clamó:
-Eso me pregunto yo, Mordecai.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Cuando me encontré a mis mismos

Entré en el bar. Maldita sea, un tipo estaba leyendo el As. Me arrimé a él para meterle prisa, y quedé atónito. Ese otro era yo mismo. ¿Era aquello una pesadilla o un cuento de Borges? La verdad es que era yo, aunque más bronceado, con mejor tono muscular, un polo Hilfiger y una cartera llena de euros. Nos presentamos: Hola, soy tú. Hola, eres yo. Y comentamos sobre nuestras vidas, sobre todo acerca de en qué punto éstas, por esos caprichos de los pliegues espacio-temporales, habían divergido. Y al cabo de un rato de cábalas, llegamos a la conclusión de que todo cambió un día durante la adolescencia en que tanto él como yo, siendo él yo, y yo él, nos fugamos de casa. Yo, durante dos horas. Él, durante una semana. Cuando él regresó, mis padres (es decir, los suyos, que eran los mismos que los míos, aunque tamizados por el pliegue espacio-temporal) lo miraron con más respeto, y decidieron invertir un dineral en él para que hiciera económicas en Harvard: ahora era uno de los consejeros del Banco de Santander, codo a codo con Botín. Yo, en cambio, seguí mi vida rutinaria, ya que ellos ni siquiera se habían enterado de mi fuga, y así acabé de empleado de banco.
De repente, un tipo encapuchado entró en el bar y gritó que aquello era un atraco. Toda la gente fue soltando relojes, móviles y dinero... hasta que llegó a nosotros. Supimos que dudaba por un instante. Acto seguido se quitó el pasamontañas... y allí estaba yo, y él también, pero este yo y él estaba bastante ajado, con varias cicatrices en la cara y ojos de haberse fumado todas las cosechas magrebíes de hachís. Le preguntamos cómo había acabado en eso, y nos explicó que un día, de adolescente, se escapó. Nos miramos, alucinados. Pero él se escapó, y entre una cosa y otra nunca más regresó a casa. Se buscó la vida, y con el tiempo se dedicó a robar bancos. Una cosa estaba clara: nuestra vida, es decir, la mía, la de él y la de él, que todos, en trinitaria conmoción, son yo, giraba en torno a los bancos.
Súbitamente se oyó un tumulto en la calle. Mi otro yo macarra devolvió los objetos a cada uno de los clientes, tal vez celebrando con una buena acción tan extraño encuentro. Salimos y vimos, increíblemente, a otro yo, éste subido a la cornisa de un banco, afirmando que iba a saltar y suicidarse. Repitió varias veces: que me tiro, que me tiro... con esa poca convicción que despliegan los falsos suicidas. Aguardó a que llegara la policía y lo retuviera ante de saltar fatalmente al vacío. Cuando se lo llevaban, pasó por delante de mí, es decir, de nosotros; en ese instante un policía le preguntaba por qué había hecho aquello, y él le dijo, señalándonos, que le estuvo bien, por no haberse ido de casa de adolescente, ni siquiera por unas horas, como hicimos nosotros.
Nuestros caminos se separaron, espero que para siempre. Pero juraría que un tipo que vi mendigando a la puerta del mismo banco era yo también. ¿Qué habría hecho ese yo para acabar así? ¿No escaparse y ser bueno? ¿Escaparse unos minutos? Aceleré el paso. Llegaba tarde al banco.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Ocurrencias extremeñas

No salgo de mi asombro. La Junta de Extremadura ha invertido, por decirlo de algún modo, dinero público en una campaña llamada "El placer está en tu mano". Esto consiste en cursos en que los asistentes aprenderán a masturbarse ("autoexplorarse" es el eufemismo actual), no a lo zafio y gorrino, sino con estilo, con savoir faire. No, no salgo de mi asombro. Si los poderes públicos se dedican a financiar cursos como éstos es que algo anda mal. Además, ¿quién va a ser el guapo que se va a inscribir en el curso?
-Oye, mamá, voy al cursillo de masturbación.
-Vale, hijo, hala, que te aproveche.
-Oye, y vete ahorrando, que si me gusta pienso hacer un máster.
-Lo que sea, nene, lo que sea para que te realices como persona.
Resulta además que las ponentes del curso serán las propietarias de una tienda de juguetes sexuales de Madrid llamada Los placeres de Lola. Jo, es que todo suena a chiste, a sainete, a película de Berlanga. La realidad es fascinante, ¿quién lo puede negar? Y me pregunto a quién, a qué cráneo privilegiado se le habrá ocurrido esta ocurrencia, valga la redundancia, o también qué bebida espiritosa habrá bebido antes de plantearse algo así. ¿Sería ese licor de bellota llamado "Beso Extremeño"?
Me temo que las instituciones se están "protestantizando", es decir, están inmiscuyéndose cada vez más en la vida del ciudadano, llegando hasta los límites de lo más íntimo. Manda caray, hace nada seguir estas prácticas tenía como consecuencia quedarte ciego o tísico, y ahora sales con diploma, banda de honor y tesis cum laude. Y todo esto me recuerda una película de los Monty Python, creo que era El sentido de la vida, en uno de cuyo sketches un profesor impartía una clase de educación sexual, en la que tenía una sesión de sexo con su esposa delante de los alumnos. Empiezo a no ver esta posibilidad muy lejana, qué queréis que os diga.
Pues bueno, ya puestos, fomentemos nuevos cursos. Uno, por ejemplo podría ser éste: Yendo hasta el fondo: Kamasutra para profes. O también: Orgasmo de Rotterdam: sexo para filósofos. O Funcionarios en celo: sexo tántrico para celadores. Y el mejor, El sexo sentido: clases privadas para videntes rijosos. Sí, lo cierto es que si sigue esta tendencia, las actividades extraescolares de los centros van a estar a tope. Pero a ver quién es el guapo que va allí el día de prácticas.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Una ardilla y dos coyotes



Leo este párrafo en la novela Al pie de la escalera de Lorrie Moore: "... vi una ardilla que había atropellado un coche". Lo primero que pensé fue: Cary con la ardilla, ¿qué comen esos roedores en el Medio Oeste norteamericano? Pero cuando después la autora pasó a narrar el estado del cadáver de la ardilla, caí en la cuenta de que tal vez el traductor, en aras de la búsqueda de la falta de ambigüedad, debía haber cambiado el orden de la frase y decir: "Vi una ardilla que un coche había atropellado". Es como esa noticia que ya había comentado otra vez: "Mata a su vecino mientras rezaba". No sabemos si el asesino era un beato o si se aprovechó del fervor de aquél para asestar la puñalada trapera. Por cierto, la novela citada es altamente recomedable, y veo con cierto gozo que Babelia le ha dedicado unas páginas a la autora.
En otro orden de cosas, a finales de octubre leí una noticia en uno de esos periódicos (?) gratis que me dejó anonadado, pero como no le doy mucho crédito a estas publicaciones entré en internet (que tampoco es tan fiable) para ver qué había de cierto. La noticia, lúgubre noticia, era que una joven cantante canadiense llamada Taylor Mtchell había fallecido... devorada por coyotes. Internet me confirmó la noticia: la chica, de 18 ó 19, hacía una ruta, sola, por los montes de Nova Scotia, en Canadá, cuando fue atacada por los coyotes. Cuando la encontraron unos operarios del parque nacional, ya no pudieron hacer nada por ella. Qué muerte más horrible. Y horrendo fue también ver las fotos de la chica en la red posando para su álbum, o para promociones, una joven de apariencia inmortal, como todos los jóvenes.
Y esa muerte tan absurda me recordó a la de Jeff Buckley (en la foto), que se ahogó por echarse a nadar en condiciones francamente adversas, o la de John Kennedy, o la de John Denver, ambos pilotando avionetas sin la pericia suficiente. Creo que hay algo muy norteamericano en esto, en estos retos ridículos que se plantean a sí mismos con frases como "qué demonios, yo puedo hacerlo" o "tengo todo el derecho de ir a ese lago infestado de cocodrilos: soy un ciudadano americano" o "una maldita máquina no me va a amargar el día" o "si quiero nadar no habrá huracán que me lo impida, maldita sea". Seguro que a la pobre chica le previnieron de los peligros de hacer rutas por esas soledades sin más compañía que la mochila, y la chica dijo: "Qué demonios...". Pobre chica. Que hoy en día mueras devorado por coyotes no deja de ser una noticia tristemente espectacular.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Déjame presumir de ti un poquito

Déjame presumir de ti un poquito
que mi piel sea el forro de tu vestido,
déjame que te coma sólo con los ojos,
con lo que me provocas yo me conformo.

¿Por qué no probar a decirle eso a una mujer a la que quieres? Si es recelosa, desconfiada, creerá que uno va buscando una ración especial de algo no muy común; si es un poco siesa, arrugará la nariz y se largará con dignidad solemne. Pero si tiene sólo una pizca más de sensibilidad que un búfalo del Serengeti, se le abrirán los ojos y el alma y sabrá que eres el elegido, el único, el impecable e insoslayable. Años más tarde, en la tele, en la radio o en un bar, oirá esta estrofa de la canción Soñar contigo cantada por Toni Zenet, con letra antológica de Javier Laguna. Tal vez piense con razón que la letra miente como mienten todos los boleros (ya lo dijo Sabina en su Canción de las noches perdidas), y que tú mentiste como un bellaco, pero si tiene un poco más de sensibilidad que un rinoceronte astigmático, sonreirá para sus afueras y recordará el día inolvidable en que te apropiaste de esas palabras.
Habría que hacer una enciclopedia sobre todas las palabras que uno un día pudo haber dicho y no dijo porque no se atrevió o porque no se le ocurrieron.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Una de etimologías

Acabo de leer un libro entretenido, simpático y brutal al mismo tiempo: Burlando a la Parca, del norteamericano Josh Bazell. En él, aparte de su visión esperpéntica tanto de la mafia como de un hospital de los EE UU, hallé una etimología que desconocía: el origen de la palabra "mafia". Según el autor, "maifa" ("fanfarrones") es como llamaban los musulmanes a los capataces de los grandes terratenientes de la isla, y de ahí, por una transposición, se llegó a la palabra mundialmente famosa hoy en día.
También hace cosa de un mes me comentó mi amigo Tomás Ruibal el origen de la
palabra "subasta", que viene del latín "sub hasta", es decir, "debajo del mástil de la bandera", ya que el botín del ejército romano se solía repartir en ese lugar, y el reparto era llevado a cabo, inevitablemente, por el "subhastarium". Me encantan estas cosas, ya lo sabéis.
Sin embargo, en muchos casos uno debe ser precavido antes de aceptar etimologías. Y pongo como ejemplo el origen de la palabra "flamenco" según el clásico Corominas. "Flamenco", del neerlandés "flaming", significa "natural de Flandes". Hasta ahí todo va bien. Al parecer en España se aplicó este término a la persona de "tez encarnada, por tomarse el flamenco como prototipo de los pueblos nórdicos". Y de ahí que se llamase así al ave palmípeda, por su color similar (!), y de ahí también la aplicación a las mujeres de tez sonrosada, y de ahí a la persona "gallarda y de buena presencia", y después a la persona "de aspecto provocante, de aire agitanado", hasta llegar al canto andaluz o agitanado. Bueno, pues qué queréis que os diga: en este caso no creo ni en Corominas. Me parece muy agarrado por los pelos, o por las plumas del flamenco, que para todo hay.
Para acabar, una etimología simpática. ¿Sabéis de dónde viene "fimosis"? Pues del griego phímôsis, que significa "yo amordazo con bozal". Ahí queda eso, la mordaza y el bozal. Pa' que no muerda.

lunes, 2 de noviembre de 2009

13, Rúe del PPercebe




Oigo, veo, contemplo el panorama del PP y pienso inmediatamente en tebeos. Por un lado, en La familia Trapisonda, un grupito que es la monda, que a los más jóvenes no les sonará; por otro, inevitablemente, en la legendaria Rúe del Percebe, creada por el genial Ibáñez. Porque en la Rúe del Percebe (o PPercebe) había un tipo que vivía en las alcantarillas, un moroso en el ático, un tendero que ofertaba productos putrefactos, una pensión de mala
muerte, un veterinario, un piso lleno de cacos, unos niños terroríficos, un ascensor como un ataúd, una señora muy mayor y presumida y, sobre todo, un sastre nefasto.
Cada uno que ponga las etiquetas que quiera (Costa, El inefable Bigotes, Camps, Soraya, etc.), pero yo en lo de la señora mayor y presumida no puedo evitar echar la vista hacia Madrid, y otros personajes devienen obviedades, como el piso de cacos, o el sastre.
Y también, por qué no decirlo, podríamos aplicar al absoluto descontrol del puesto de mando del PP una metáfora manida, la del camarote de los Marx (o de los Camps): demasiada gente para tan poco espacio, demasiado barullo, demasiadas ganas de forrase, como bien dijo con increíble serenidad el morenito Zaplana, o de controlar el poder a toda Costa (me ha salido un chiste fácil). Han perdido el norte. Si Cospedal ha tenido que pedir
perdón a sus militantes y a los ciudadanos por la pésima imagen del partido (qué lejos queda los días de prietas las filas ante la conspiración política, judicial y policial contra ellos), es que algo va pero que muy mal en el PP. Además, acabo de oír en la radio que el PP sólo está cuatro puntos por encima del PSOE en intención de voto: ¡increíble! Esta oposición no es capaz de tumbar a un gobierno titubeante, adicto a la improvisación, en un contexto económico tal que hasta con el Chiquilicuatre de líder sacarían ventaja. En fin, yo no voy a llorar por el PP. Pero sí el personaje de Rajoy se me va pareciendo cada vez más al de Adolfo Suárez, aniquilado por las familias variopintas de UCD. La diferencia es que Rajoy no le llega ni al tacón a Suárez, a su altura de miras y a su inteligencia y responsabilidad en los momentos más duros de la democracia española. Rajoy, por el contrario, se ha dedicado a incendiar el paisaje irresponsablemente durante cinco años, y ya se sabe, quien juega con fuego...

martes, 27 de octubre de 2009

El día en que llegó el cometa


El día en que llegó el cometa los testigos de Jehová salieron alborozados a la calle, pues por fin habían acertado su enésima predicción. Ese día, bajo un cielo rojo, los cienciólogos se desesperaron porque no veían ningún ovni que les viniese a rescatar. A Zapatero se le invirtieron las cejas y habló deprisa, a Rajoy se le oscureció la barba y pronunció correctamente la ese, Camps siguió riendo como un poseso, Pajín dejó de ser un teleñeco para convertirse en persona, Acebes dijo la verdad, a Fraga se le entendió, Urkullu pidió ayuda al ejército español.
El día en que llegó el cometa los policías atracaron bancos, los banqueros se comieron su dinero, los andaluces no contaron chistes, los argentinos se callaron, Belen Esteban pareció una dama, Anne Igartiburu nos dijo 'adiós, corazones', Risto Mejide levitó en olor de santidad, el Papa intentó fugarse pero la guardia suiza lo retuvo, César Vidal escribió siete libros, los precios bajaron en San Sebastián, los profesores agredieron a sus alumnos, los pilotos de Iberia socorrieron a los necesitados, los cerdos y los pollos se rebelaron por fin en cruenta revuelta, los suizos se suicidaron con queso, relojes y chocolate, Tom Cruise siguió sonriendo estúpidamente aunque seguía sin ver el ovni por ningún lado, los pobres del mundo se regocijaron de tan democrática e igualitaria catástrofe, Chávez se quedó mudo, Castro se quitó el chándal, Obama se quedó pálido, Morales estrenó jerséy, los chinos se pusieron en huelga, Israel devolvió los territorios ocupados y los países musulmanes se liberaron de sus emires, sultanes y reyezuelos.
El día en que llegó el cometa Puyol se cortó el pelo, Guti se centró, Eto'o se calló, los del Atleti se mostraban serenos pues ya sabían bien lo que es el infierno, Jiménez Losantos no insultó, Rouco Varela no convocó manifestaciones ultras, Garzón instruyó bien un caso, Carrillo siguió fumando, el rey se fue a Baqueira-Beret, Letizia se puso a comer donuts como una posesa, la Academia Sueca dio el Nobel de Literatura a alguien famoso y reconocido.
Pero el cometa, inopinadamente, pasó de largo. Nada sucedió, no hubo Harmagedón para desconsuelo de los testigos de Jehová y de los pobres de la tierra. Y César Vidal, desgraciadamente, siguió escribiendo libros.

jueves, 22 de octubre de 2009

Cohen: historia de una gabardina azul

Tuve el privilegio de ver en directo a Leonard Cohen en Vigo, el 13 de agosto de 2009. Convencí a Carola y a mi cuñada Vitu para que me acompañaran, y allí fuimos a Castrelos, y vimos al poeta-cantor por el morro, en las gradas del anfiteatro. Para mí fue inolvidable; hay tantas canciones que me emocionan de Cohen ("cohen" significa "niño cantor"; estaba predestinado) que es arduo elegir una, pero así, a botepronto, creo que señalaría una muy especial, Famous blue raincoat. ¿Por qué? Esta canción toca un motivo que me persigue en novelas y relatos, y es el tema de la infidelidad, del engaño, de dos hombres enfrentados por una mujer, tema que resumo en el relato de Borges La intrusa, de El informe de Brodie, y que yo utilizo en mis relatos Nailon y Amaranta, así como en mi novela Detrás de un retrato.
La canción es una carta escrita a un amigo en la madrugada de un día de finales de diciembre en Nueva York. Hay versos resonantes, que me acompañan cotidianamente, que me sorprendo cantando cuando camino por la calle: "La última vez que te vimos parecías mucho más viejo; tu famosa gabardina azul estaba rasgada en el hombro", o, la parte en que desvela poéticamente la infidelidad, cuando narra la llegada de su esposa con un mechón de pelo de él, y cuando dice que después de eso ella no volvió a ser la esposa de nadie; o la parte en que reflexiona sobre el perdón, la amistad, el amor: "¿Qué puedo decirte, hermano mío, asesino mío, qué es lo que puedo decir? Supongo que te echo de menos, supongo que te perdono, me alegro de que te interpusieras en mi camino...", o cuando muestra su excepticismo al oír las promesas de su amigo, su hermano, su asesino, de dejar las drogas, y le dice lapidariamente: "Did you ever go clean?", es decir, ¿es que has estado "limpio" alguna vez?
Además, esta canción me recuerda a gente que he conocido, gente con magnetismo animal, habitualmente politoxicómanos, gente con una capacidad inmensa para embelesar a los demás y de paso hacerles la vida imposible. Tuve un amigo así, y perdí definitivamenbte su amistad hace un año después de un gran número de pequeñas decepciones, de aguantar cosas que no le habría aguantado a nadie. Aun así lo recuerdo muy a menudo. Somos vecinos, y un día, después de un año sin hablarnos, nos cruzamos. No llevaba gabardina azul, sino un jerséy de rayas que no estaba rasgado en el hombro. Se sobresaltó al verme, vi que susurraba mi nombre. Yo enarqué las cejas y seguí adelante.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Un tráiler de una película muy especial


Algún día mi hijo mayor, Miguel, acabará por editar la película que hicieron en verano él y su hermano Juan, en funciones de cámara y secretario del director, y con la colaboración de amigos, primos y tíos. El corto fue rodado fundamentalmente en Lornís, aldea perteneciente a Pantón, Lugo, y algunas escenas (los flashbacks) en As Sinas, playa de Vilanova de Arousa, en Pontevedra. Ha sido de lo más emocionante... y estoy ansioso por verla versión acabada de esta película de infectados. No descarto que acabemos en Sundance... o en el Festival de Cans, aquí cerquita de Vigo, que mola más que el de Cannes.
El corto, inspirado en 28 semanas después, posee flashbacks, planos cenitales, contrapicados, primeros planos, planos generales y de todo lo que se pueda hacer con una cámara de vídeo modesta y mucha imaginación. Empiezo a fantasear con los Otero Bros, sucesores de los Coen. Será el momento de dejar el curro e irnos a vivir a Santa Monica, California. Ay, no. Antes muerto. La música del tráiler es Lux Aeterna, de Kronos Quartet, tema ya utilizado hace años en la espléndida y durísima película Réquiem por un sueño, con mi admirada Jennifer Connelly como protagonista, y en multitud de anuncios de videojuegos. Que os guste.




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martes, 20 de octubre de 2009

Breve reflexión sobre el antisemitismo en España

Es raro que en un país que expulsó a los judíos de sus confines hace más de 500 años aún siga habiendo antisemitas. Sería curioso oír a la gente decir: "Yo soy antisuevo" o "Yo soy anticartaginés" o "Me defino como antialmohade". Pero el sentimiento está ahí, inexplicablemente. El recuerdo de los judíos en España pervive solamente en algunas ciudades con juderías, en algunos topónimos, y en algunos rasgos folklóricos: nada que sea suficiente para que tanto la izquierda como la derecha españolas hayan sido siempre antisemitas: lo único en lo que se han puesto de acuerdo en su historia; no olvidemos que sólo cuando gobernaba Felipe González se iniciaron las relaciones diplomáticas con Israel, cosa que no hizo Franco por su "tradicional amistad con el pueblo árabe", cosa a la que se negaron tanto la izquierda más radical como la derecha más recalcitrante posteriormente.
Es fascinante: unos, seguro que seguían alimentando el odio eterno al hebreo recordando las soflamas de Franco acerca de supuestos contubernios; de los otros, unos aún conservarían las consignas estalinistas furibundamente antisemitas, y otros se indignarían por considerar a Israel (con razón, dicho sea de paso) el factor más desestabilizante de Oriente Próximo, que además goza de la complacencia y la ayuda de los EEUU. Es un tema complejo, y la gente se confunde: que los israelíes hagan a los palestinos lo mismo que históricamente les han hecho a ellos todos los pueblos de todos los lugares donde se radicaron, no significa que uno vaya por ahí justificando el genocidio nazi. Si buscamos culpas, miremos a Gran Bretaña, que fue decisiva en la decisión de crear el estado judío allí donde peor podía encajar.
Pues hablando de antisemitas, ahora salen los "marrones" del secretario general del PP en Valencia (inciso: ¿qué carajo pasa en Valencia? ¿hay un universo paralelo? ¿Por qué todo pasa allí? ¿Cuántos políticos corruptos habitan por km cuadrado?), llamado Asencio, quien ni siquiera se disculpa por haber dicho hace tres décadas que los judíos eran el mal del mundo, que chupaban la sangre a los pacíficos ciudadanos, que el Holocausto fue una invención... ¿Por qué? Lo peor es que adoptando la postura que estoy adoptando ahora se me considerará un pro-israelí, y eso no mola nada. No soy pro-israelí, pero reconozco también que Israel es el único país democrático, con todas sus deficiencias, de todo el entorno. Repito: es un tema muy complejo.
En el campo anecdótico, curioso lo que me ocurrió el carnaval pasado en Orense, cuando iba disfrazado de Abraham Lincoln (ahí, en la foto, con un grupo heterogéneo). En un bar, el típico jovenzuelo de la izquierda nacionalista empezó a increparme. Yo, despistado, le razoné que sólo había liberado a los esclavos, y además me habían matado en un teatro, o sea que ya le valía. Insistió en su desprecio hasta que lo mandé a tomar viento. Más tarde caí en la cuenta: creía que iba disfrazado de rabino; el muy burro no sabía que un rabino nunca llevaría un sombrero de copa, ni iría jurando la constitución norteamericana por todos los bares de Orense.
Peor, ¿de qué me sorprendo? Hace varios años salimos Carola, mi cuñada Mª Jesús y yo disfrazados de miembros de la secta Amish. Nos llamaron de todo, creyendo que íbamos de rabinos, y tuvimos que gritar que éramos Amish, como los de la película de Harrison Ford, Único testigo. Nunca volveré a usar sombrero negro y sotabarba. Un día me cascan.

El zagal, el lobo y Alves

Hubo un tiempo en que el hecho de que una madre le soltase un azote o un cachete a su hijo no implicaba que fuera una torturadora. En ese tiempo, a veces se podía ver la siguiente escena, repetida en toda España: un niño (término genérico) se ponía repelente con una escandalosa rabieta, sin razón alguna, como es habitual en los infantes; la madre, en vez de solventar el arrebato infantil adquiriéndole rápidamente una PSP o una bici de carreras, le soltaba un guantazo (nunca fuerte: lo importante era el impacto psicológico, no hacer daño) y le decía: "Ahora llora por algo". Qué gran frase. Qué gran solución sería ésta para muchos problemas futuros.
Algo así le va a suceder a un jugador del FC Barcelona si sigue con su actitud. Este señor, gran futbolista por otra parte, se llama Alves; este señor atiza a todo lo que se mueve por su banda, protesta airadamente todo lo que se le pite en contra y, sobre todo, en cuanto siente el mínimo roce en su persona, se tira al césped y se revuelca como si le hubieran roto el bazo a martillazos. Tal es su capacidad interpretativa que ni siquiera sus compañeros se acercan a interesarse por su estado, sabiendo de sus dotes escénicas (incluso se ha filtrado que los compañeros empiezan a cansarse de esos espectáculos, pues son contraproducentes).
Lo peor, además de esto, es que si Alves mete un gol, lo celebra del modo más macarra e insultante que he visto: se baja el pantalón hasta el pubis, se levanta la camiseta y hace ostentación de depilación íntima, tatuajes y abdominales, al tiempo que ejecuta un baile repugnante, pretendidamente sexy, que produce vómitos, una auténtica burla al equipo que ha recibido el gol. Y ahí entramos en el tema de las celebraciones: expulsaría por diez partidos a todo jugador que haga el payaso al marcar (aún recuerdo a Fowles esnifando la línea de banda, a los descerebrados brasileños del Madrid haciendo la cucaracha, a Leonardo haciendo que era un perro y meaba en el banderín, arqueros, toreros, Luis Enrique ejecutando una coreografía absurda antes de gritarle algo al público rival, a los que ponen las orejas al público, etcétera).
Diré algo: Alves está jugando con fuego. Un día, después de tantas protestas, fingimientos y exhibicionismos, llegará un tuercebotas del equipo contrario con una misión clara: partirle una o ambas piernas. Ahora llora por algo, le dirá, como la madre al niñito repelente y llorón. Querido Alves, léete lo del zagal y el lobo, y de paso lo del cántaro y la fuente. Y ahora acabo de leer que se queja porque le tienen manía. ¿Pero qué espera? ¿Que lo adoren?